Nadie como el líder de los populares para pegarse tiros en el pie cuando el viento le viene de cola. Un gobierno acosado por múltiples sumarios judiciales, una legislatura sin presupuestos generales, una mayoría parlamentaria finiquitada, unos socios que marcan distancias a diario con Sánchez…. Y a Feijóo solo se le ocurre plantear una moción de censura instrumental para “devolver la decencia a España”. Palabras mayores en boca de alguien a quien hasta su correligionario el popular García Margallo niega “una moral irreprochable” e incluso “prestigio intelectual” con su propuesta de elegir un “candidato neutro” para liderar esa empresa que no sea Feijóo.

El caso es que andaba el gallego de flirteo desde hace semanas con PNV y Junts en busca de apoyos para impulsar la moción contra Pedro Sánchez y, de camino a Barcelona para participar en una conferencia, el independentismo catalán le respondió que si quería peces -o votos- fuera a Waterloo a pescarlos, que allí habita un tal Puigdemont y que era el ex molt honorable el interlocutor adecuado.