Aitana Palomar S.Barcelona. Periodismo Blanquerna 04/06/2026 06:00 Caminar descalzo se asocia con sensación de libertad, bienestar y conexión con la naturaleza. Ya sea sobre la arena de la playa, el césped o el suelo de casa muchas personas consideran que andar sin zapatos es una práctica saludable. Sin embargo, no es adecuada para todo el mundo.El doctor Sergi Sánchez, podólogo del Hospital Clínic Barcelona, asegura que “hay más beneficios que riesgos a la hora de ir descalzo”. En niños en edad de crecimiento y desarrollo, “caminar sin calzado por terrenos irregulares o sobre diferentes superficies puede ser beneficioso”, ya que estimula la musculatura intrínseca del pie, la que empieza y acaba en el propio pie, y la extrínseca, que conecta el pie con el resto del cuerpo. También permite trabajar la musculatura que conecta esta zona con el resto del cuerpo. Por eso, en edades tempranas, ir sin calzado de forma puntual puede contribuir a que el pie adquiera una pisada sana.De todos modos, los beneficios no son universales. Hay personas para las que caminar descalzo puede provocar problemas de salud graves. Entre los grupos de riesgo están los pacientes con artritis reumatoide que presentan deformidades en los pies: en estos casos el pie necesita sujeción y estabilidad para mejorar tanto la postura como la forma de caminar.También presentan riesgo las personas con alteraciones estructurales del pie, como pies planos o cavos (con mucho arco). “Si tienes un pie que estructuralmente no funciona bien y lo hacemos caminar y moverse de forma lineal durante mucho tiempo, cada paso que das continúa favoreciendo esa deformación del pie”, advierte el doctor Sánchez. En estos casos, puede ser necesario un tratamiento ortésico específico, como plantillas personalizadas, para mejorar el apoyo del pie y reducir el riesgo de dolor o lesiones.Los pacientes con diabetes tampoco deberían andar descalzos de forma recurrente. La neuropatía asociada a esta enfermedad provoca pérdida de sensibilidad y, según el doctor Sánchez, “pueden tener riesgo de isquemia, lo que significa que no llega adecuadamente el flujo sanguíneo y pueden presentar lesiones que no notan”.Además, ir descalzo aumenta la exposición a infecciones bacterianas, hongos y verrugas plantares. En este sentido, aunque suele percibirse como algo natural e inofensivo, los especialistas recuerdan que “natural” no siempre significa “seguro”.MejorasLos beneficios demostrados científicamente están más relacionados con caminar que con ir descalzoEn los últimos años se han popularizado teorías que relacionan caminar descalzo con mejoras en el metabolismo, la circulación o la reducción del estrés. Desde el Hospital Clínic Barcelona, no obstante, matizan que los beneficios con respaldo científico tienen más que ver con caminar y mantenerse activo que con ir descalzo. Lo mismo vale para la reflexología podal: los masajes en los pies pueden generar relajación, pero no hay evidencias de que traten enfermedades concretas.Por eso los especialistas insisten en tener en cuenta factores como la edad, la salud del pie o la existencia de enfermedades previas antes de animar a alguien a caminar descalzo. Lo que para algunas personas es agradable y beneficioso, para otras puede convertirse en el inicio de lesiones graves y severas.
Caminar descalzo: cuándo es bueno y cuándo puede hacerte daño
Los especialistas advierten que no es recomendable para todo el mundo













