Para Tori Murphy, de 28 años, pasar tiempo al aire libre no es solo un pasatiempo; es una experiencia sanadora. Como muchas personas, Murphy a veces no se siente del todo a gusto con su cuerpo y suele tener pensamientos autocríticos; en particular, le disgustan las estrías en sus muslos.
Pero estar en contacto con la naturaleza, ya sea paseando con sus hijos, haciendo senderismo sola o simplemente mirando por la ventana del coche, le brinda la perspectiva que tanto necesita sobre su apariencia.
"Nadie dice: 'Ese árbol es feo porque se cayó y los demás siguen en pie'", dijo Murphy, creador de contenido residente en Juneau, Alaska. "Que algo no sea perfecto no significa que no sea hermoso".
Décadas de investigación sugieren que pasar tiempo al aire libre tiene muchos efectos positivos para la salud mental y física, desde mejorar el estado de ánimo hasta regular la presión arterial.
Ahora, un nuevo estudio publicado en Environment International ha descubierto un posible beneficio adicional: el contacto con la naturaleza parece estar relacionado con una mayor satisfacción vital, en parte porque ayuda a las personas a desarrollar una imagen corporal más positiva.














