Asuntos InternosS�nchez no disuelve porque es su prerrogativa; Feij�o puede considerar que aunque no salgan los n�meros, quiz� la moci�n sea una obligaci�n moral y/o pol�ticaEl presidente del Gobierno, Pedro S�nchez.EFEActualizado Martes,

junio

08:46Audio generado con IAEl presidente del Gobierno ha perdido el apoyo pol�tico de su mayor�a de investidura, Junts y PNV le piden que disuelva las Cortes, ha extraviado durante toda la legislatura la obligaci�n constitucional de �presentar ante el Congreso� el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado-art. 134-, ha asistido al ingreso en prisi�n de sus dos secretarios de Organizaci�n, ha malogrado el compromiso de regeneraci�n democr�tica que asumi� en su discurso de investidura, ha visto con sorpresa c�mo su gran modelo pol�tico era imputado en la Audiencia Nacional y es probable que el juez le llame a declarar como testigo en el caso Leire, el nombre de una militante socialista que quiso ser la Mata Hari de las cloacas en defensa de su oscura pandilla del PSOE.En esta tesitura, la direcci�n pol�tica del pa�s que el texto constitucional atribuye al Gobierno es bastante dif�cil. Podr�a decirse, de acuerdo con los usos y costumbres de la democracia parlamentaria espa�ola, que cualquier presidente pensar�a en disolver las Cortes de forma anticipada y convocar las elecciones. �Cualquiera? Menos Pedro S�nchez. Un momento. Incluso el mismo Pedro S�nchez convoc� elecciones en 2019 porque la C�mara rechaz� sus Presupuestos. Aquel Pedro S�nchez sigui� los usos y costumbres de la democracia espa�ola. �ste de ahora no est� por la labor. En uso leg�timo de sus prerrogativas constitucionales, el presidente no quiere disolver aunque se lo pida la corte celestial. As� que por ah�, no hay nada que rascar.Tampoco el presidente quiere ir a una cuesti�n de confianza para confirmar que sigue teniendo el respaldo de la mayor�a de la C�mara, dado que hay serias dudas de que conserve ese respaldo. La cuesti�n de confianza s� que es un riesgo m�ximo. Sin mayor�a, tendr�a que convocar elecciones. Por tanto, S�nchez ha decidido no hacer nada y seguir como si no pasara nada. Ni Puigdemont, ni Aitor Esteban tienen el poder de obligarle a disolver. S�nchez no hace nada porque puede no hacerlo.Salimos a esc�ndalo diario y el PP, que es la oposici�n y el primer partido de la C�mara, est� �comiendo palomitas�, que es la forma m�s cuqui de decir que �se cueza el PSOE en su propia salsa�. Naturalmente, Alberto N��ez Feij�o es muy due�o de seguir comiendo palomitas mientras contempla el hundimiento judicial de su oponente. Tambi�n �l puede esperar y no hacer nada. Al fin y al cabo, el presidente del PP no es el responsable de la inestabilidad del Gobierno, por mucho que se empe�en los dirigentes socialistas. Entre las competencias del l�der de la oposici�n, nunca estuvo ayudar al presidente a dirigir pol�ticamente el pa�s.Feij�o puede no presentar la moci�n de censura y habr� qui�nes le aplaudan, seguro, para que el foco de la negra corrupci�n siga sobre S�nchez. Pero tambi�n puede darle una vuelta. Tambi�n puede considerar que aunque no tenga n�meros para salir, quiz� la moci�n sea una obligaci�n moral y/o pol�tica en un momento en el que tal vez los ciudadanos est�n esperando que alguien haga algo. Feij�o podr�a hacerlo. Podr�a arriesgar. Podr�a incluso ganar la moci�n, a�n perdi�ndola en votos. Podr�a llevar al Congreso el debate parlamentario que merece ahora mismo la crisis de confianza en el Gobierno suscitada por la corrupci�n.Hace tiempo que la pol�tica espa�ola est� secuestrada por el tacticismo y por los asesores que se atracan de redes sociales. Y as� vamos.