Editorial Expansi�nActualizado 26

JUN.

2026 - 11:55El presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, se despide de la Presidencia del Congreso al abandonar el hemiciclo el jueves tras aprobarse por mayor�a la moci�n que le insta a someterse a una moci�n de confianza o convocar elecciones.Jes�s Hell�nEuropa PressEl Ejecutivo, que no ha sido capaz si quiera de presentar los Presupuestos de los �ltimos tres ejercicios, no tiene ni apoyos ni credibilidad para continuar.El clamor parlamentario en favor de poner fin a la legislatura y anticipar las elecciones aumenta de intensidad. Un d�a despu�s de que Pedro S�nchez rechazase la petici�n verbal de la mayor�a del Congreso, incluidos varios de sus socios de legislatura, para llamar a los espa�oles a las urnas debido a la crisis institucional provocada por los esc�ndalos de corrupci�n en el entorno pol�tico y personal del presidente del Gobierno, la C�mara aprob� una moci�n del PP para reclamarle que se someta a una moci�n de confianza. Se trata de una votaci�n in�dita, que cont� con los votos favorables de PP, Vox, UPN y Junts: 177 diputados de 350. El grupo del pr�fugo Carles Puigdemont le hab�a instado el d�a anterior a que dimitiese, a lo que el presidente del Gobierno replic� en tono altivo que presentaran una moci�n de censura "junto a las derechas". Pero S�nchez no puede seguir ignorando las demandas de la C�mara, la misma que le aup� al poder en 2018 mediante la moci�n de censura a Mariano Rajoy defendida entonces por Jos� Luis �balos -condenado a 24 a�os de c�rcel por haberse lucrado con la adjudicaci�n de los contratos de mascarillas en la pandemia-, y encastillarse en La Moncloa con la excusa de que las legislaturas duran cuatro a�os. Ning�n dirigente que se considere verdaderamente democr�tico puede hacer o�dos sordos a un mandato tan contundente de la mayor�a de los representantes de la soberan�a nacional. A estas alturas, el Ejecutivo, que no ha sido capaz si quiera de presentar los Presupuestos de los �ltimos tres ejercicios, no tiene ni apoyos ni credibilidad para continuar.Opini�nEditorialPedro S�nchezPol�tica