Colombia celebrará una segunda vuelta presidencial el 21 de junio, con una disputa entre Iván Cepeda, aliado de izquierda de Gustavo Petro, y Abelardo de la Espriella, abogado debutante representante de la ultraderecha. El resultado tiene implicaciones directas para Brasil.La victoria de Cepeda mantendría a Colombia como principal aliado regional del gobierno de Lula, en un contexto en el que la izquierda ha perdido terreno en América Latina tras las victorias conservadoras en Bolivia y Chile. Con Petro, Lula lideró la reactivación de la OTCA, que culminó en la Declaración de Bogotá, y avanzó en la cooperación amazónica y el combate al crimen organizado en la frontera.
Espriella, comparado con el presidente salvadoreño Nayib Bukele y sin trayectoria política, defiende un acercamiento a EE UU, lo que podría comprometer asociaciones brasileñas en la Amazonia y debilitar mecanismos multilaterales como la Celac y la OTCA. Su perfil es considerado imprevisible incluso por analistas conservadores.
Pese a las diferencias ideológicas, Itamaraty apuesta por el pragmatismo diplomático: Lula ya mantuvo relaciones funcionales con Rodrigo Paz y José Antonio Kast. Un funcionario del área confirmó que el gobierno buscará una relación cordial independientemente del resultado colombiano.












