Actualizado Jueves,
mayo
22:40Cuesta creerlo, pero han pasado s�lo 12 d�as desde las elecciones andaluzas. La legislatura se embala a una velocidad tan desaforada que s�lo por eso no descarrila. Porque ninguno de los socios de Pedro S�nchez puede permit�rselo. Si se detienen, mueren, como los tiburones blancos. Pero aunque parezca que por debajo de todo este ventarr�n de corrupciones presuntas -y por encima de la humareda de los relatos pol�ticos- no pasa nada, en estas dos semanas tambi�n ha ido sedimentando en el PP una nueva correlaci�n de fuerzas territoriales. As� lo dictaron las urnas el 17 de mayo, al dejar sin mayor�a absoluta a Juanma Moreno. Despu�s de esa victoria inc�moda, Isabel D�az Ayuso s�lo ten�a que exhibir sus galones de baronesa principal y decir aqu� estoy yo y aqu� sigue mi mayor�a absoluta.Y eso mismo hizo ayer, en el acto de EL MUNDO que se celebr� en el Hotel Wellington, rompeolas de todas las liturgias taurinas de Madrid. All� donde se visten los toreros y donde vivi� Curro Romero de novillero, cuando su apoderado se lo llev� a Madrid para intentar apartarlo de las madrugadas flamencas, Ayuso afil� sus espolones de oposici�n y redobl� su proverbial vocaci�n de marcar el rumbo nacional de su partido. Ahora, sin contrapesos equiparables a su influencia.La presidenta regional primero reclam� a S�nchez una cuesti�n de confianza, extremo al que a�n no hab�a llegado su partido, y despu�s delimit� el camino que debe seguir el PP en una encrucijada pol�tica tan abismal como la que han evidenciado la Audiencia Nacional y la UCO en estos 12 d�as, de Zapatero a Leire D�ez, pasando por Santos Cerd�n, Gaspar Zarr�as o la gerente del PSOE, Ana Mar�a Fuentes. O por quienes, como �scar Puente, hacen se�ales de humo para los muy cafeteros cuando invocan la hip�tesis de la conspiraci�n medi�tico-judicial para �tumbar al Gobierno con m�todos nada democr�ticos�.Para Ayuso, el PP debe apretar, ser m�s contundente en su apelaci�n al cambio. �Poner pie en pared�. Y evidenciar que, si llega al Gobierno, va a �resetear� la pol�tica. De ra�z. �La gente tiene que saber, y notar, que el PP va a cambiar las cosas�. O sea, tiene que creerse que la �alternativa� es real. No hace falta prometer cambiarlo �todo�, pero s� lo suficiente como para que cale en las grandes baes electorales la idea de que habr� un giro estructural. una depuraci�n regeneracionista. Eso es lo que propone Ayuso para Feij�o.La baronesa sabe que el presidente de su partido no va a hablar en los mismos t�rminos que ella. Feij�o no dir� que S�nchez quiere colar en Espa�a una �dictadura�. Porque ese discurso inflamado, que funciona en el electorado madrile�o, genera ansiedad en otras comunidades, y acaba beneficiando a los extremos. De hecho, Ayuso coincide con el an�lisis de partida de la direcci�n de G�nova: lo que le toca ahora al PP es tirar de paciencia mientras el PSOE arde en la pira de sus casos de corrupci�n presunta. Pero a eso le a�ade un segundo mandamiento: tambi�n �hay que ser implacable�. Y cre�ble en el alcance de las reformas que se prometen.Si algo qued� claro en su coloquio con Joaqu�n Manso, director de este diario, es que la fijaci�n de Ayuso por confrontar con S�nchez no decrece. Quiere buscar m�s a�n el choque de cuernas constante. No dar tregua. Avasallar al rival para galvanizar a los suyos. Por eso abog� por salir de nuevo a la calle -pero midiendo bien c�mo y con qui�n- y por eso prometi� -sin concretar- �una contestaci�n desconocida� contra S�nchez desde Madrid.Y tambi�n desde Catalu�a. Delante de Miguel Tellado, secretario general del PP, Ayuso confirm� que arropar� a Alejandro Fern�ndez como candidato a repetir la presidencia del PP catal�n. Los dos hablan el mismo idioma pol�tico, aunque con distinto acento y formas. Su apoyo no es un mensaje menor, en clave org�nica de los populares.Como tampoco tiene una resonancia nacional menor, precisamente, el acto de ayer. Ayuso se perdi� la final de Conference del Rayo Vallecano, pero pudo a cambio exhibir sus galones de baronesa principal y marcar perfil de liderazgo. Queda atr�s el prorrateo de las mayor�as auton�micas: ahora ella tiene m�s caudal que Moreno, representante de la otra �alma� del PP. Y lo va a usar.En el Hotel Wellington se vistieron ayer los toreros antes de la Corrida de la Prensa, pero tambi�n es donde dejaba Gila el famoso tel�fono negro con el que llamaba al �enemigo�. �Est� Pedro S�nchez? Que se ponga, que se va a enterar.















