Martes 19 de mayo de 2026. Madrid amanece apenas superando la resaca electoral andaluza. El Partido Socialista (PSOE) ha cosechado por segunda vez consecutiva los peores resultados de su historia en una tierra que otrora fue un fortín inexpugnable: Andalucía. Pero la sensación es que ya nada lo es. La jornada del lunes fue áspera; no es fácil convencer a la opinión pública de que las cosas no están tan mal ni de que hay un plan para salir a flote. Pero lo que no saben en ese momento es que, a partir del martes, la mala actuación en las urnas de María Jesús Montero iba a olvidarse por completo. Sobre las 9 horas cae la bomba: La Audiencia Nacional imputa a Zapatero en el ‘caso Plus Ultra’ por tráfico de influencias. Así titula este medio la primera de las decenas y decenas de noticias publicadas desde que apareció el contundente auto. El frente judicial se ha recrudecido. La tierra empieza a temblar. Se ha desencadenado un terremoto político.PublicidadDía 1. 19 de mayo: 'shock'Hay una cierta confusión. ¿Zapatero? ¿El "líder espiritual" de Pedro Sánchez (así lo definen algunas crónicas de aquellos días) es un corrupto? ¿El presidente de la ley del matrimonio igualitario, la memoria histórica o la lucha contra la violencia de género? ¿El ganacampañaselectorales? ¿O es lawfare? ¿Qué está pasando? El propio expresidente sale al paso. En un vídeo casero desde el jardín de su casa asegura que no ha cometido ninguna ilegalidad. El Gobierno lanza un primer mensaje de tranquilidad y pide "respeto a la presunción de inocencia".Los primeros mensajes que llegan desde La Moncloa son, en realidad, parecidos a los que lanzan pasados diez días. Pero entre medias ocurrirá de todo. El 19 de mayo, fuentes gubernamentales ya apuntan a que "la derecha y la ultraderecha nunca han perdonado [a Zapatero]" sus avances en lo social. Recuerdan aquel célebre "el que pueda hacer que haga" de José María Aznar, que, por cierto, repetirá durante estos días. El shock inicial se traduce en un cierta tentativa de parapeto. Con el auto todavía caliente, sin sumario y sin pruebas, tanto el Ejecutivo como, en buena medida, sus aliados parlamentarios eligen protegerse. El portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso, Gabriel Rufián, sugiere en la red social X que hay una guerra sucia contra el socialista. Verónica Martínez Barbero, de Sumar, desliza que "existen motivos para albergar dudas". La unidad durará bien poco.El PP detecta la tormenta perfecta y la aprovecha desde el minuto uno. Desde la sala de prensa del Congreso, Ester Muñoz vincula directamente a Sánchez con Zapatero: "Uno [Zapatero] necesitaba el poder del Gobierno para enriquecerse y el otro [Sánchez] necesitaba al mediador para mantener viva esa mayoría que le pudiera sostener en el Gobierno". Génova desplegará esa estrategia —la de vincular el futuro de Sánchez al de Zapatero— en todo momento. Día 2. 20 de mayo: fracturaToda la expectación está en qué va a decir Sánchez en la sesión de control. Es miércoles y los periódicos ya explican que el auto del juez Calama sitúa a Zapatero en el "vértice" de una red de tráfico de influencias con dos patas fundamentales: la compañía aérea Plus Ultra y la empresa Análisis Relevante. Se convierten en familiares dos nombres —casi el mismo— que aparecerán, en adelante, hasta en la sopa. Julio Martínez Sola, presidente de Plus Ultra, y Julio Martínez Martínez, amigo de Zapatero y socio mayoritario de Análisis Relevante, consultora para la que trabajaba el socialista y que tenía negocios con Plus Ultra, que, a su vez, recibió un rescate por parte del Gobierno de España.PublicidadTodo lo que diga Sánchez se va a escudriñar, sobreanalizar y diseccionar. El presidente lanza tres ideas: colaboración con la Justicia, presunción de inocencia y apoyo a Zapatero. Se destacan dos detalles de su intervención. El primero, que no abandona a su suerte al expresidente. El segundo, el orden. Sánchez pone la justicia por delante del apoyo. Pero leídas las 88 páginas del auto, las dudas se instalan en sus aliados. Se entrevé la fractura entre el Gobierno y sus aliados. Unas horas atrás, Rufián había visto clarísimo el lawfare y ahora ya no tanto. "¿Que existe una cacería judicial? Sí y tanto [...]", asevera en la sesión de control desde su escaño: "Pero la pregunta que yo le hago, señor presidente, es: ¿dónde acaba el lobismo y empieza el tráfico de influencias? Si esto es verdad, es una mierda y, si esto es mentira, es una mierda aún mayor que hemos visto muchas veces, pero que merece una respuesta. A mucha gente del país esto le rompe el corazón". Entre bastidores, muchas voces de los partidos que sostienen al Gobierno se esmeran en aclarar que nunca pronunciaron, para este caso, el concepto lawfare. Empieza el juego de equilibrios. Las noticias corren muy rápido. La mancha de aceite se extiende. La empresa de las hijas de Zapatero también parece tener un papel en la trama. Así lo indica, cuando menos, el juez. Una frase se repite una y otra vez en los pasillos del Congreso: "Pinta feo". Aunque lo cierto es que todo el mundo espera pruebas. De momento, todo son únicamente indicios.PublicidadEmpieza a sobrevolar en las coronillas de los líderes del PP la idea de la moción de censura. Es Vox quien la ha puesto sobre la mesa, pero ni PNV ni Junts, los dos únicos partidos con los que los populares podrían siquiera interlocutar para una operación de estas características, están por la labor. El PP, en cualquier caso, deja puesto el anzuelo.Día 3. 21 de mayo: calma chichaLa Audiencia Nacional bloquea 490.780 euros de las cuentas bancarias de Zapatero. El ruido crece, pero el auto está más que leído y subrayado y aún no hay sumario ni informes de la UDEF. Es jueves y otros asuntos de actualidad echan un cable al Gobierno. Rufián había dado el miércoles por la noche un paso más para liderar un proyecto de izquierdas y las formaciones a las que afecta el anuncio están ocupadas valorándolo. El propio jueves por la noche, Óscar Puente, ministro de Transportes, había animado a todas las fuerzas democráticas a colaborar para cerrar el paso a la ultraderecha.Día 4. 22 de mayo: control de dañosViernes. La semana termina y el PSOE trata de recomponerse y salir al ataque, algo que le afean los aliados. "Si el PP dice pa'lante, aquí decimos pa'rriba". Las fuentes gubernamentales hacen suya la coletilla de Miguel Ángel Rodríguez (MAR), jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso. Pero en el Congreso, donde comparten espacio unos partidos con otros, vienen de unas horas tensas. Entre los socios parlamentarios del PSOE cunden las sospechas, pero incluso fuentes socialistas, que reconocen un cierto cansancio por lo que ya llevan acumulado con el caso Koldo, evitan poner la mano en el fuego.Días 5 y 6. 23 y 24 de mayo: informes de la UDEFEl fin de semana solo es para descansar si no tienes un presunto escándalo de corrupción en las espaladas. Es sábado 23 de mayo y aparecen los primeros detalles del informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). Sigue sin vislumbrarse una prueba que explicite que Zapatero ejerció una influencia en algún cargo público para rescatar a Plus Ultra, pero se corrobora aquello que se oía una y otra vez en la Cámara Baja: "Pinta feo". Los informes ubican al expresidente socialista como una suerte de intermediario de China para la compra de petróleo en Venezuela y apuntalan la sombra del tráfico de influencias.Además, tal y como publica La Sexta, el informe pone a la luz del día cifras económicas chocantes. La UDEF dice que Zapatero y sus hijas se habrían embolsado, en cinco años, unos cuatro millones de euros procedentes de la trama Plus Ultra. La Policía apunta en su informe a que Zapatero ejerce un "liderazgo no visible" en la red. El documento, eso sí, se sustenta en múltiples referencias al expresidente en conversaciones entre varias figuras implicadas en el caso, pero no en diálogos suyos.Al tiempo que se van conociendo todos estos detalles, el PNV marca una posición que irá endureciendo paulatinamente. Desde Durango (Bizkaia), Aitor Esteban, presidente jeltzale, afirma que es "irresponsable" seguir adelante con la legislatura. Un socio clave del Gobierno se acaba de plantar.Día 7. 25 de mayo: ¿moción?El PP parece haber visto en las palabras de Esteban una rendija por la que colarse en la relación entre el PSOE y el PNV. Borja Sémper, portavoz de los populares, sale a la sala de prensa del cuartel general de su formación, en la calle Génova 13, determinado a responder a la pregunta antes de que se la hagan los periodistas. Lo que hace es plantear un reto. "Si el PNV cree de verdad que alargar esta situación es irresponsable", debe comprender que "asumirla también es irresponsable". En un paso más, le dice a Esteban que "tiene la oportunidad de ser coherente". Los de Feijóo son conscientes de que no les dan los números, pero el hartazgo expresado por el líder del PNV les anima a lanzar una especie de globo sonda.PublicidadMuy rápido los jeltzales descartan la moción. No quieren "estar en nada en lo que esté Vox". Esa senda no es transitable. Sin embargo, el caso Plus Ultra ha dinamitado su confianza en el Gobierno. La relación entre el PSOE y el PNV está en un punto crítico; al borde del precipicio. El mismo lunes, la Fiscalía Anticorrupción se muestra favorable a investigar a Zapatero, al apreciar "solidez" en los indicios presentados.Día 8. 26 de mayo: solucionesEl martes 26 de mayo el caso Plus Ultra todavía copa todos los titulares. El miércoles ya no será así, pero, de momento, los socios del Gobierno se centran en pedir soluciones. En Sumar necesitan alicientes para no hacerlo saltar todo por los aires. No se plantean romper la coalición, pero tampoco pueden dar a su electorado la sensación de que no son lo suficientemente exigentes. Los de Yolanda Díaz exigen aprobar la ley de lobbies y regular la figura del expresidente. Por su parte, el conjunto de partidos que integraron el bloque del 23J quieren medidas anticorrupción y que el PSOE encuentre la forma de hacer que la legislatura sirva para algo. El bloqueo no es asumible.El PP ya lo sabía, pero, por si acaso, Junts per Catalunya destierra cualquier duda acerca de una moción y, desde Barcelona, su portavoz en el Parlament, Mònica Sales, descarta la participación de los posconvergentes en nada parecido. Las relaciones con el PSOE llevan tiempo rotas, pero para Carles Puigdemont siempre es peor un gobierno de Feijóo.PublicidadDía 9. 27 de mayo: precipicioEs miércoles a las 9 horas y todo parece explotar. La UCO se presenta en la sede de Ferraz y las primeras noticias apuntan a una posible investigación del PSOE por financiación irregular. Es precisamente esa la línea roja que habían establecido algunas formaciones —como ERC o, incluso, algunos partidos del espacio de Sumar— para abandonar definitivamente al PSOE. En ese punto exacto está el precipicio. Durante la sesión de control al Gobierno, el PP da rienda suelta a sus acusaciones. Según ha podido saber Público, el impacto inicial lleva a la parte de Sumar del Gobierno a plantearse abandonar la coalición.El ambiente en el Congreso es de funeral. La legislatura puede haber tocado a su fin... Pero no. Es imposible saber qué habría pasado si realmente la UCO hubiera entrado en Ferraz para investigar una eventual financiación irregular, pero lo cierto es que los agentes están en la sede socialista por asuntos relacionados con el caso Leire. No es que a nadie le parezca trivial, pero no es una Kitchen a la socialista. Las alarmas bajan su intensidad y las aguas vuelven a su cauce.Lo que pasa es que el cauce es ya de por sí un torbellino que amenaza con convertirse en un tsunami. Al caso Plus Ultra se le añade una nueva pieza de la trama de Leire Díez —a la que hay quien considera la fontanera del PSOE— y una nueva ristra de imputados. Otra vez, en la palestra el ex secretario de organización del PSOE Santos Cerdán. Sin embargo, entre los aliados del Gobierno empiezan a emerger algunas voces que recuperan la teoría de la guerra sucia contra el Gobierno. Algunas son muy claras. Arnaldo Otegi, líder de EH Bildu, habla en una entrevista en La Vanguardia de "operación clara de Estado" contra el PSOE. Fuentes socialistas señalan la aparente "sincronización" entre la derecha mediática, judicial y política.Día 10. 28 de mayo: persecuciónY lo que el miércoles 27 eran voces más o menos discretas, el jueves 28 es ya prácticamente una posición oficial del Gobierno. El ministro Óscar Puente —quién si no— es el que asume galones y, en su papel de agitador dentro del Ejecutivo, asegura que existe "un Gobierno al que se quiere derribar con métodos nada democráticos". Y da argumentos: "Parece que los tiempos de la justicia y de la política se acompasan de una manera tremendamente sorprendente. Díganme ustedes qué posibilidades tiene de coincidir en el tiempo un juicio de un asunto de hace la pila de años (en referencia a la operación Kitchen) con justo el comienzo del juicio del hermano del señor Sánchez". En otro foro, Ángel Víctor Torres, ministro de Memoria Democrática y Política Territorial, desliza que "se quiere hacer un uso político de las investigaciones judiciales".PublicidadPero más allá de asegurar que está sufriendo una persecución por motivos políticos, el Gobierno sabe que la situación es extremadamente delicada. Alrededor de las 18 horas, Pedro Sánchez solicita motu proprio comparecer ante el Congreso. Se adelanta unos minutos a ERC, Podemos, BNG y Compromís, que hacen lo propio. La comparecencia todavía no tiene fecha.Día 11. 29 de mayo: ¿elecciones?El resultado político más evidente de todo es la ruptura definitiva —si es que en política hay algo definitivo— del Gobierno con los dos partidos de derechas del bloque de investidura. PNV y Junts siempre fueron los aliados más antinaturales de Sánchez, pero el batiburrillo de causas judiciales (añadido al atasco político en el que está sumida la legislatura) ha consolidado la fractura con Junts y distanciado drásticamente al PNV. Ninguna de las dos fuerzas apoyarán, salvo giro, una moción del PP, pero ambas piden sin tapujos adelantar la convocatoria electoral.Ninguna quiere sostener al Gobierno. Las dos son conscientes de que les pasa factura con su electorado. Pero también tienen cada una su particular atadura con el PSOE. El PNV debe al Partido Socialista de Euskadi la presidencia autonómica de Imanol Pradales. Junts sabe que Puigdemont difícilmente podría acogerse a la amnistía con el PP al frente de La Moncloa. Por eso muestran contundencia, pero sin echarse en los brazos de Feijóo. A esta historia, con todo, le faltan todavía muchas páginas. Zapatero comparecerá ante el juez los días 17 y 18 de junio.