Renfe va a disparar la actividad de sus talleres en Madrid. Lo hará con los nuevos trenes de Cercanías de Stadler, que aumentarán la carga de trabajo de sus instalaciones en un momento en el que la compañía pública está inmersa en una disputa con los operadores privados, con Iryo y con Ouigo, que quieren acceder a su uso, para reparaciones de su material rodante. Un choque que mantiene, sobre todo con la empresa participada por el Estado italiano, en una controversia que ha llegado a la Audiencia Nacional.
Los talleres de Renfe en Madrid, según explican fuentes de la compañía pública, van a experimentar en los próximos meses “un notable incremento de actividad como consecuencia de la incorporación de los nuevos trenes Stadler para Cercanías”. Eso, inciden, “se traduce en una mayor carga de trabajo y en el refuerzo del papel industrial del conjunto de instalaciones de la compañía en la región”.







