La remodelación de la C-5 de Cercanías Madrid avanza con preparativos para que las vías acojan los nuevos trenes y se aumente el número de viajeros. Las obras proyectadas servirán para mejorar la seguridad en los tramos que conectan Atocha con Móstoles-El Soto y Humanes, con más salidas de emergencias en los túneles, luces LED y equipos anti-intrusos. Asimismo, se renovará la señalización en 12 estaciones y se instalará un nuevo sistema para gestionar el tráfico, lo que permitirá a los trenes circular en ambos sentidos. Estas actuaciones se incluyen dentro del plan de modernización que se desarrollará en los próximos seis años.Este martes el Consejo de Ministros prevé aprobar la licitación de dos de los contratos incluidos dentro del proyecto de renovación de la C-5. Los trabajos se centran en aspectos técnicos y de refuerzo de la seguridad. Estos pasos serán necesarios para las futuras actuaciones programadas, como la circulación de los nuevos trenes y un incremento del 60% en la capacidad de viajeros. Las obras y trabajos contemplados no supondrán una afección al servicio de transporte, según la previsión del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. "Supone un nuevo impulso al plan de modernización de la línea con más viajeros de toda la red de Cercanías Madrid", han señalado desde el Gobierno central.Por un lado, uno de los contratos se centra en ejecutar "actuaciones que mejorarán y aumentarán la seguridad en caso de evacuación", han explicado desde el Ministerio. Los trabajos se realizarán, principalmente, en los túneles de Atocha-Las Águilas, Méndez Álvaro, Doce de Octubre y Puente Alcocer. Los trabajos incluyen obras para crear nuevas salidas de emergencia y la instalación de medios de protección. Las acciones se desarrollarán de forma conjunta para "minimizar el tiempo total de ejecución y simplificar los trabajos". El presupuesto asignado ascenderá hasta los 85 millones de euros (IVA no incluido).En el tramo entre Atocha y Móstoles-El Soto, en las cinco estaciones que forman este túnel de 9,8 kilómetros de longitud túnel (Embajadores, Laguna, Aluche, Maestra Justa Freire-Polideportivo Aluche y Las Águilas) se construirán 12 nuevas salidas de emergencias y 13 zonas seguras. Estas se sumarán a las cuatro vías de evacuación actuales. Asimismo, en el trayecto entre Atocha y Humanes se contemplan tres actuaciones. El túnel de Méndez Álvaro contará con una nueva salida de emergencia y tres zonas seguras. Para el túnel de Doce de Octubre, el proyecto de remodelación de la C-5 incluye crear dos nuevas zonas segura con sus accesos, que se sumará a la salida de emergencia actual. Por último, en el túnel de Puente Alcocer se habilitarán cuatro salidas de emergencia y seis zonas seguras.Junto a estas actuaciones, se instalará alumbrado LED, señales de emergencia, sistemas anti-intrusos, equipos de comunicación, una red de suministro eléctrico y pasillos de evacuación de plástico reforzado de fibra de vidrio. Los espacios ya existentes también contarán con nuevos elementos de iluminación y se colocarán equipos de ventilación de presurización. Este paquete de actuaciones también contempla habilitar tres pozos de ventilación adicionales en el tramo de Atocha-Las Águilas.Por otro lado, se cambiará la señalización en el tramo de 25,2 kilómetros entre las 12 estaciones entre Atocha y Humanes. Además, se renovará el método de gestión del tráfico ferroviario por uno más avanzado. Los trabajos cambiar el sistema que garantiza la distancia de separación en los trenes para permitir que circulen en ambos sentidos por las vías. El presupuesto asignado a estas operaciones asciende hasta los 70 millones de euros (IVA no incluido). Este contrato se lanza tras haberse licitado anteriormente actuaciones similares que afectarán al recorrido de 20,7 kilómetros que discurre entre Atocha y Móstoles-El Soto y sus once paradas.La remodelación de la C-5 se extenderá hasta 2031 y contemplará cortes de servicio en varios tramos de línea en futuras obras. De las 28 actuaciones, 15 de ellas se realizarán sin paralizar el servicio de viajeros. Entre ellas se incluyen la modernización de la señalización o las reformas en superficie de las estaciones San José de Valderas, Alcorcón o Las Retamas. Las restantes actuaciones, 13, implicarán algún tipo de afección a la circulación de los convoyes. Hasta ahora se han concretado dos grandes cortes: en 2027 y 2028. El primero se extenderá cuatro meses entre Atocha y Cuatro Vientos y el segundo se producirá entre Móstoles-El Soto y Cuatro Vientos, según concretó el Ministerio de Transportes.Los plazos y actuaciones fijados son previsiones que dependerán, en gran medida, de la finalización de las obras de soterramiento de la A-5 en la capital. De cumplirse el calendario marcado, en abril de 2029 se efectuarán las primeras pruebas del sistema de seguridad y en abril de 2030 empezarán a funcionar los nuevos trenes por esta línea de Cercanías. El proyecto se dará por concluido en octubre de 2031. El proyecto apareja un presupuesto total de 1.350 millones de euros. Parte de los fondos irán destinados a la compra de los 35 trenes de 200 metros de longitud, tamaño que obliga a adaptar las infraestructuras ferroviarias.