La crisis de la vivienda y la negligencia de los propietarios en Nueva York han vuelto a quedar expuestas en un desgarrador caso comunitario. Chantae Reynolds, una abuela jubilada de 65 años que reside desde hace más de tres décadas en su departamento de la calle West 129th en Harlem, lleva semanas viviendo en condiciones inhumanas tras el colapso total del techo de su baño. A pesar de haber ganado una batalla legal en los tribunales de vivienda de la ciudad, la mujer sigue esperando una solución definitiva mientras habita un hogar inundado por el olor a desechos.Una pesadilla que colapsó antes del Día de la MadreSegún una entrevista con PIX11, Reynolds contó que su odisea comenzó a agravarse drásticamente el pasado 9 de mayo. Al ingresar a su baño, notó una pequeña filtración que, en cuestión de minutos, se transformó en una enorme burbuja de agua acumulada en el yeso sobre su cabeza, lo que la obligó a llamar a los bomberos. La noche previa al Día de la Madre, el techo cedió por completo, desplomándose sobre el lugar.El colapso trajo consigo la caída de abundante agua de color amarillo y olor nauseabundo, lo que encendió las alarmas de la residente. Reynolds, quien padece una condición cardíaca crónica, no ha podido volver a utilizar las instalaciones de su propio hogar desde ese momento por miedo a la contaminación. Para subsistir, se ve obligada a higienizarse y utilizar el baño en la casa de una amiga. En su propio departamento, cubre el inodoro inutilizable con plástico, derrama lavandina constantemente para aplacar el olor y debe usar un tapabocas para caminar por los ambientes. Además, lamenta que debido a la insalubridad del lugar, sus nietos ya no pueden visitarla.La batalla legal y un historial de negligencia ediliciaCansada de soluciones temporales -en el otoño anterior los trabajadores solo habían colocado un parche que no resistió-, la inquilina decidió acudir por cuenta propia a la Corte de Vivienda de Nueva York en el mes de marzo debido a las constantes filtraciones.El pasado 21 de mayo, la jueza Leslie A. Granger falló a su favor, ratificó la existencia de violaciones graves a las condiciones de habitabilidad y ordenó a la empresa administradora, West Harlem Group Assistance, realizar las reparaciones urgentes bajo la advertencia de penalidades civiles financieras que se acumulan día a día.Los registros oficiales del Departamento de Preservación y Desarrollo de la Vivienda (HPD) de la ciudad respaldan el reclamo de la jubilada y exponen un panorama alarmante sobre el edificio:El inmueble acumula un total de 55 quejas formales en los últimos dos años ante las autoridades municipales.Actualmente existen ocho demandas judiciales activas registradas contra la administración del lugar.Una de las violaciones vigentes está clasificada bajo la categoría de "peligro inmediato".En el departamento de Reynolds, el HPD detalla de forma específica que el baño presenta paredes y techos rotos, una puerta defectuosa y artefactos de iluminación dañados por el agua.Cruce de versiones y un llamado desesperado a Zohran MamdaniAl ser consultada por los medios locales, la empresa administradora alegó que supuestamente habían intentado solucionar el problema meses atrás, pero afirmaron que la inquilina se había negado a permitir el ingreso del encargado. Reynolds desmintió categóricamente esta versión, asegurando que pasó semanas llamando repetidamente al superintendente sin recibir ninguna respuesta y con el alquiler completamente al día.Tras la intervención de la prensa y por recomendación de la propia policía local, la administración anunció que enviará cuadrillas la próxima semana para evaluar los daños, planificando las obras estructurales para principios de junio. Sin embargo, la residente asegura que "lo creerá cuando lo vea".Mientras tanto, Reynolds envió un mensaje directo y desesperado al nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien asumió el cargo en enero tras una campaña electoral basada estrictamente en garantizar viviendas habitables y sancionar severamente a los caseros negligentes. "Rescátenme, por favor. Quiero salir de este edificio", concluyó la mujer.
Una abuela jubilada vive desde hace 36 años en un edificio en Harlem y hoy lucha contra su casero por la reparación del baño de su departamento: “Rescátenme, por favor”
Chantae Reynolds, de 65 años, lleva semanas viviendo con el baño completamente inutilizable tras el colapso del techo.A pesar de haber ganado un fallo en la Corte de Vivienda, la jubilada le suplica al nuevo alcalde que intervenga de urgencia ante la inacción de la empresa administradora.













