Para muchas trabajadoras del hogar la vejez y una larga carrera laboral no dan paso a la jubilación ni al descanso. “La mayoría de compañeras siguen trabajando porque es lo único que te queda para sobrevivir tú y los tuyos. No nos queda otra”, explica Marga Martínez, empleada del hogar y de cuidados desde hace 26 años. Esta realidad queda analizada en un informe de Oxfam Intermón, que pone el acento en los problemas generalizados para acceder a una pensión suficiente en este colectivo, de más de medio millón de trabajadoras, en su inmensa mayoría mujeres.

El informe Toda una vida cuidando. El derecho a una jubilación digna para las trabajadoras de hogar y cuidados analiza la situación de las trabajadoras del hogar y cuidados en su última etapa laboral y su jubilación, y señala “las múltiples desigualdades que acumulan y que las empujan hacia una vejez precaria”, denuncia la ONG.

“No estamos ante trayectorias laborales individuales fallidas, dice Nerea Boneta, investigadora y autora del informe. ”Es el resultado de desigualdades acumuladas a lo largo de la vida laboral en un sector feminizado, precarizado y racializado“.

En España hay alrededor de 562.600 trabajadoras del hogar, según la Encuesta de Población Activa (EPA) de 2025, de las que el 87% son mujeres y casi la mitad –el 48%– tiene más de 50 años. Gran parte son trabajadoras de origen extranjero, con un “69%” que tiene nacionalidad extranjera o doble nacionalidad y dentro de este grupo, el “87,4% es de origen extracomunitario”, destaca la ONG con datos de 2024.