En España el sector de los cuidados del hogar siempre ha reivindicado unas condiciones laborales dignas que les permitan acceder a la jubilación como a cualquier otro contribuyente. Sin embargo, un reciente estudio de Oxfam Intermón ha confirmado que más de la mitad de las trabajadoras del hogar mayores de 55 años no cobrará pensión contributiva de jubilación. Para beneficiarse de esta prestación el solicitante debe acreditar un mínimo de 15 años cotizados a la Seguridad Social, dos de los cuáles deben ser inmediatamente anteriores al hecho causante. En tal caso tendría derecho a cobrar una pensión equivalente al 50% de su base reguladora, porcentaje que aumenta a medida que lo hacen las cotizaciones.
Para las empleadas del hogar es extremadamente complicado cumplir con este requisito, quedándose "sin garantías de acceso a una pensión suficiente tras décadas de empleo precario sin derechos reconocidos".
El informe de la ONG revela que, de las más de 158.000 trabajadoras del hogar y cuidados mayores de 55 años, apenas el 45,9% accederá a una pensión contributiva, lo que significa que cerca de 85.478 no la cobrarán, o lo que es lo mismo, el 54,1%. Pero la situación es aún peor para el 14% que se espera que ni siquiera cobre prestación alguna tras jubilarse, porcentaje que se eleva hasta el 25,4% en el caso de las empleadas migrantes.











