Las empleadas de hogar forman parte de un sistema especial dentro del Régimen General en el que se incluyen muchos trabajadores, por eso han tenido durante mucho tiempo unas condiciones diferentes y, siempre, por debajo de las de los empleados de ese Régimen General. Esa fue la razón por la que, durante muchos años, tuviesen menos derechos que otros trabajadores. Esto afectaba a cuestiones variadas de entre las cuales destaca la protección por desempleo, a la que no tenían derecho porque no podían cotizar por desempleo, requisito fundamental para cobrar ese tipo de prestaciones. Debido a eso, las trabajadoras del hogar no podían cobrar, por ejemplo, el subsidio para mayores de 52 años.
Aunque el Gobierno aprobó en 2022 la aplicación del convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo para reconocer el derecho de las empleadas de hogar a las prestaciones por desempleo, el problema reside en que desde ese tiempo ha sido imposible la acumulación de seis años cotizados en concepto de desempleo, requisito que pide la normativa para acceder al subsidio.
Sin embargo, los tribunales han equilibrado la balanza y han dictaminado que las trabajadoras del hogar pueden cobrar el subsidio por desempleo para mayores de 52 años incluso si no han cotizado lo suficiente.








