Cuatro años y medio después de su aprobación, la reforma laboral sigue siendo uno de los grandes éxitos económicos de la etapa de Pedro Sánchez al frente del Gobierno. La norma, fruto del acuerdo con patronal y sindicatos, tuvo un impacto casi inmediato a la hora de restringir la contratación temporal y llevar el empleo indefinido a niveles sin precedentes en nuestro país. Ahora bien, la pregunta recurrente es hasta dónde podría llegar en esta evolución, cuándo tocarían techo sus efectos. Los datos de 2025 muestran que ese momento ya ha llegado. Es más, la duración real de los empleos habría empezado a retroceder.El Anuario de estadísticas laborales publicado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social revela que en 2025 se produjeron 23,1 millones de bajas de afiliación, un 3,7% más que un año antes y la cifra más elevada desde 2019, aunque es coherente con el incremento de la población asalariada en un país caracterizado por una alta rotación laboral (a más personas trabajando, más bajas y altas).
Pero esta evolución incluye un dato sorprendente: la duración media del último periodo en alta en la Seguridad Social se situó en 236 días, cuatro menos que en 2024 y la cifra más baja desde 2022, cuando se alcanzaron los 233. El retroceso frena en seco una tendencia iniciada con el cambio legal que había servido para rebatir a aquellos que cuestionaban una mejora de la "estabilidad real" de los empleos.







