Hay platos que en la carta de un restaurante te llevan directo a la cocina viejuna 2.0, pero no dejan de estar ricos cuando los haces en casa. El tataki de atún podría estar perfectamente en esa categoría, y esta receta –sin ser exactamente eso– tiene algunas cosas que me lo recuerdan, ya que la base es el mismo pescado y la influencia claramente asiática. La inspiración apareció, como tantas veces, en la pescadería, donde un atún me hizo ojitos. Intenté resistirme porque soy más de jurel, caballa o sardinas, pero como tenía una comida con amigos en casa decidí que por una pequeña infidelidad tampoco pasaría nada. Gran acierto: el pescado apenas marcado y la salsa de sésamo nos dieron grasa, acidez, picante y umami en cada bocado. Además, se hace en menos de 10 minutos y si le pones un poco de arroz, pepino y cebolla cortada a pluma se convierte en una estupenda comida o cena de plato único. La salsa de sésamo es una versión casera, sencilla, resultona y bastante más económica de la que venden en las tiendas asiáticas. Aviso: es tremendamente adictiva, y va bien tal cual con pescado, pollo o tofu. Aligerada con un poco más de vinagre suave –o agua si no quieres darle más acidez– es la vinagreta perfecta para dar vidilla a una ensalada verde, convertir un pepino cortado en rodajas en una guarnición riquísima o acompañar cualquier verdura cruda, a la plancha o asada. Tiempo: 8 minutosDificultad: La de no recocer el atún IngredientesPara 4 personasUnos 600-800 g de lomo de atún en una piezaAceite de oliva suave o girasolCebolleta o cebollinoSésamo tostadoAceite de sésamo (opcional)Arroz blanco, pepino o alguna verdura fresca si se quiere montar una comida completa Para la salsa1 cucharada de pasta de sésamo tostado o tahini 3 cucharadas colmadas de mayonesaVinagre de arroz al gustoSriracha o salsa picante al gustoSalsa de soja al gustoInstrucciones1. Sacar el atún de la nevera unos 15 minutos antes de cocinarlo. Secarlo bien con papel de cocina.
Lomo de atún en salsa de sésamo
Pescado al punto y una versión casera, sencilla y resultona de la salsa que venden en las tiendas asiáticas son las dos claves del éxito de este plato











