Para 4 0.6€/pers. 510kcal/100gIngredientes250 g de harina de trigo común100 ml de vino blanco100 ml de aceite de oliva virgen extra1 pizca de salAceite de oliva suave o aceite de girasol para freír80 g de azúcar1 cucharadita de canela molida
Los engañamaridos de Huelva tienen ese punto de receta antigua que parece una broma hasta que la pruebas. Con una masa sencillísima, sin levadura, sin reposos raros y sin encender el horno, salen unos dulces finos, crujientes y muy agradecidos. Son de esas frituras de sartén que se preparan con cuatro cosas de la despensa y que desaparecen de la fuente en cuanto llegan templadas a la mesa.
Este dulce se asocia mucho a Valverde del Camino, en la provincia de Huelva, y su gracia está precisamente en lo poco que necesita para quedar bien. Harina, vino blanco y aceite de oliva forman una masa manejable, que luego estiramos muy fina y freímos hasta que se hincha ligeramente. Después llega el rebozado de azúcar y canela, que le da ese acabado sencillo, aromático y muy de merienda casera.
Por textura y familia, recuerda a otras masas fritas tradicionales, aunque cada una tiene su personalidad. Si os gustan los dulces de sartén, los pestiños caseros van por un camino parecido, con ese aire andaluz de aceite, masa fina y rebozado o miel. Las orejas de carnaval también comparten ese crujiente de masa estirada y frita, aunque son más propias del norte. Y la leche frita entra en la misma liga de postres sencillos de toda la vida, con azúcar y canela como remate final.







