Con azúcar, leche y canela, el postre de La Mancha transforma el pan de ayer en unas exquisitas gachas. Esta es la receta del Parador de Alarcón

La repostería tradicional española es experta en hacer mucho con poco. Los ingredientes más humildes pueden transformarse en exquisiteces, y buena prueba de ello son las puches. Este postre, también conocido como gachas o migas dulces, se elabora con pan seco y unos pocos ingredientes habituales en cualquier cocina: canela, leche y piel de naranja y limón. No solo sirve para aprovechar, sino también para gozar: la crema espesa y aromática de estas gachas, que se solían preparar en la noche de Todos los Santos, es de las que te teletransporta a una infancia feliz.

Para aprender a prepararlas hemos elegido el escenario más manchego posible: el Parador de Alarcón (Cuenca), un castillo medieval que se asoma al río Júcar desde lo alto del Pico de los Hidalgos. Además de las puches, en su restaurante se sirve lo mejor del recetario típico manchego con un toque renovado: asadillo, lomo de orza, migas, pisto y los imprescindibles quesos DOP, entre otras maravillas. Si quieres ver cómo Laura Salvador, jefa de cocina del restaurante, prepara las gachas dulces y cuenta su historia, mira el vídeo de arriba.