Un paquete de pan de molde, casi cinco euros. Una pizza congelada, el doble que la convencional. Pasta, harina, cerveza o galletas multiplican su precio cuando llevan una etiqueta concreta: 'sin gluten'. Para miles de familias españolas, la celiaquía implica pagar cada mes una especie de impuesto invisible simplemente para poder comer. Precisamente, este 27 de mayo es el Día Nacional del Celíaco, que busca visibilizar esta enfermedad.
Según el Informe de Precios 2026 de la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE), una persona celíaca soporta un sobrecoste medio de 996,37 euros anuales en la cesta de la compra respecto a un consumidor convencional. Son unos 83 euros más al mes, 20 euros más a la semana.












