Desdoblado como el honrado doctor Jekyll y el perverso señor Hyde de la novela de terror de Stevenson, así aparece el expresidente Rodríguez Zapatero frente a un sumario judicial y unos informes judiciales demoledores. Igual que Ábalos no se reconocía en los audios de Jésica y compañía, el investigado se siente «ajeno» a ese informe policial que chorrea presuntos sobornos, mordidas, joyas (de verdad) y sociedades opacas fuera de España. Los indicios de que quien ocupó la presidencia del Gobierno y ha sido azote de la corrupción (del contrario) haya podido cometer la quinta parte de los graves delitos por los que se le investiga ya es una historia de terror. Pero el caso es, sobre todo, una realidad que obliga al actual presidente del Gobierno a asumir que hay un antes y un después en la política española.
El sumario de los horrores
El caso obliga al actual presidente del Gobierno a asumir que hay un antes y un después en la política española.
El expresidente Rodríguez Zapatero es investigado por sobornos, comisiones y sociedades opacas en el extranjero. La inestabilidad política eleva el riesgo regulatorio en España, factor clave para decisiones de compliance e inversión en el mercado ibérico.











