Diecinueve meses de investigación al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero quedarán presumiblemente hoy al descubierto. El juez de la Audiencia Nacional, encargado del caso Plus Ultra, ha levantado el secreto del sumario una vez que ya ha practicado la diligencia más importante, el registro del despacho oficial del exmandatario. A partir de este lunes, las partes del proceso, con acusaciones populares incluidas, tendrán acceso a la causa y será inevitable que se vayan conociendo detalles de la investigación.El contenido de media docena de teléfonos móviles, análisis de la Oficina Nacional de Investigación contra el Fraude (ONIF), de la Agencia Tributaria, escritos de la Fiscalía Anticorrupción, atestados de la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía, documentos incautados y facturas forman el grueso de la investigación, que tuvo el pistoletazo de salida en octubre del 2024 con una denuncia de la Fiscalía.En la causa consta el volcado de media docena de teléfonos del amigo del ex presidente y directivos de Plus UltraEste caso no empezó de oficio en el ministerio público, que un año antes había estado de acuerdo en archivar la causa que se había abierto contra Plus Ultra por el rescate de 53 millones de euros autorizado por la SEPI en el 2021.Una alerta de Francia y Suiza por una investigación a empresarios venezolanos puso a los investigadores en el punto de mira de nuevo sobre la aerolínea, en este caso por un presunto blanqueo de capitales. Había evidencias de que podría haber utilizado el dinero del rescate para pagar préstamos concedidos por sociedades investigadas en casos de corrupción venezolana.El sumario se inicia con una alerta de Francia y Suiza sobre un presunto blanqueo de venezolanosLa UDEF y la Fiscalía contactaron con las autoridades americanas, con quienes mantienen relaciones fluidas en investigaciones sobre blanqueo en Venezuela , sobre todo en lo que afecta a la petrolera PDVSA. Entre otros datos se les remitió el contenido del teléfono de un accionista de la aerolínea Rodolfo Reyes, investigado por Estados Unidos donde aparecieron conversaciones en las que se relataba cómo acceder a altas instancias políticas para lograr dinero público y salvar a la compañía, ya endeudada. En ese teléfono aparecían referencias a Zapatero, ‘equipo Zapatero’, ‘grupo Zapatero’, ‘boutique finance’ y más detalles sobre Julio Martínez, empresario español amigo personal del expresidente.Inicialmente la Audiencia Nacional no quiso investigarlo y el asunto quedó en manos de una jueza de Madrid. En ese momento ya había datos de Zapatero pero todavía no era el momento para tirar de la manta. Los investigadores hicieron una primera explotación policial en diciembre del 2025 y registraron los despachos de Martínez, del presidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola y de su número dos Roberto Roselli, y requisaron sus teléfonos. Toda esa documentación y mensajes han servido para trazar la imputación de Zapatero y están todos recogidos en el sumario. Todos esos datos dieron más luz a la causa, lo que provocó que la Audiencia Nacional decidiera en marzo de este año asumir la competencia de la investigación. Dos meses después, el magistrado José Luis Calama, en base a los indicios que constan en la causa registró el despacho de Zapatero y de paso se llevó todo lo que guardaba su secretaria. Esta segunda fase está siendo ahora analizada por los investigadores así que se tardará un tiempo en conocer sus frutos.El teléfono, la agenda y la caja fuerte de la secretaria del expresidente, clave para la segunda fase del casoAhora, el foco de los investigadores está puesto precisamente en todo lo incautado en el llamado “centro de coordinación de la red”, el despacho del expresidente de Gobierno de la calle Ferraz, frente a la sede nacional socialista. De allí, al filo de las 14:00 horas del pasado martes salió la fiscal de Anticorrupción que lleva el caso rodeada de agentes que portaban numerosas cajas de cartón, presumiblemente con la documentación incautada. Horas antes, otros cuatro policías hacían lo mismo pero con maletines negros. Según fuentes próximas a la investigación, los agentes de la UDEF tuvieron que realizar una llamada a sus compañeros del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) especializados en la apertura de cajas fuertes. Dieron con una en el despacho en el que hacía vida la secretaria del exjefe del Gobierno, María Gertrudis Alcázar, quien esgrimió que no tenía llave para abrirla. El GOIT finalmente no tuvo que intervenir porque uno de los presentes en el registro facilitó su apertura, encontrando los agentes documentos y algo de dinero en efectivo.La UDEF está analizando ese material para tratar de blindar la hipótesis de que los pagos recibidos por Zapatero -y su familia-, a través de Análisis Relevante, propiedad de su amigo Julio Martínez, provenían de Plus Ultra. A la documentación incautada en Ferraz se suma la de los otros dos registros del martes: las empresas Softgestor y Whathefav -esta última, propiedad de las hijas de Zapatero-. Los agentes cuentan con nuevos teléfonos que analizar pero sin duda, el que los investigadores tienen puesto su total esperanza es en el de Gertru, secretaria siempre discreta en las bambalinas del poder, sobre la que se autorizó incluso un cacheo corporal, por el miedo a que escondiese pruebas. El instructor cree Gertrudis Alcázar tenía el rol de figura interpuesta para “evitar” una “vinculación directa” entre el exlíder de los socialistas y la actividad ilícita.Para los investigadores es clave conseguir mensajes directos del propio Zapatero para reforzar los indicios que han definido contra él tras una correlación de pruebas. En la causa consta, por ejemplo, un mensaje enviado a Martínez por el contacto “Z” que le dice: “En tiempo y forma. Exitosa gestión”, y que la UDEF identifica como Rodríguez Zapatero. Sin embargo, el juez ya ha alertado que Martínez “elimina de manera sistemática algunos de los mensajes” para dificultar la trazabilidad de sus vínculos con Zapatero.¿Habrá hecho Gertru lo mismo”.Martínez, el “testaferro” de ZapateroSegún el informe de la UDEF que sirvió a la Audiencia Nacional para imputar a José Luis Rodríguez Zapatero, el entramado societario de Julio Martínez, su amigo, estaba integrado por 39 sociedades destinadas a canalizar los fondos obtenidos con las mordidas de la red. Y es que la mayoría, 20 de esas empresas, estaban inactivas. Otras tres también carecían de actividad y sin embargo “consta un importante movimiento en sus cuentas bancarias”. Y las otras 15 empresas si tenían operaciones, aunque ocho de ellas, por ejemplo, no tienen empleados.Los investigadores creen que Martínez “asumía formalmente la titularidad o la gestión de la estructura societaria de la red organizada”, que jugaba el papel de “testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero”. Una conclusión que se sustenta en una de las conversaciones intervenida entre dos personas vinculadas a la red, Danilo Diazgranados y el abogado Miguel Palomero. El primero, empresario venezolano, “manifiesta que Martínez ‘es el banco del jefe’, respondiendo Palomero que entiende lo que quiere decir”. / Leonor Mayor Ortega.Testigo de juicios históricos: procés, 11-M, 17-A, Gürtel, Nòos o de los más sanguinarios etarras. Voy tras los casos de corrupción, de la política a lo empresarial y lo policial, para destapar todo tipo de abusosJoaquín VeraPeriodista especializado en información de Interior, Seguridad y Terrorismo Ver más artículos Redactor de la sección de Política de La Vanguardia. A cargo de la información de Interior y Defensa, con el foco en la Seguridad y el Terrorismo