La gran banca española cuida mucho su cuenta de resultados, pero no hace lo mismo con sus empleados, unos 160.000 en toda España. En 2026 se ha recrudecido la tensión laboral en un sector donde los conflictos tienen mucho que ver con la organización del trabajo. Desde el pasado mes de enero, los sindicatos se están movilizando contra lo que califican como "clima laboral insano".PublicidadA todo ello hay que sumar los recortes de empleo masivos. Según los datos recopilados por Europa Press a partir de las cuentas trimestrales de cada entidad, la gran banca ha prescindido de 8.193 trabajadores y trabajadoras en el último año. Las reducciones de plantilla son recurrentes en el sector al menos desde 2008. Desde entonces, se han perdido 110.000 empleos. A expensas de nuevos despidos, los bancos españoles se han deshecho en 17 años y dos crisis —la financiera y la pandémica— de unos 110.000 trabajadores. En términos absolutos, el 40% de las personas que trabajaban en el sector bancario en 2008 han dejado de hacerlo.Los sindicatos protestan contra estos recortes de plantilla, pero también contra una forma de trabajar que califican de "tóxica". Tanto es así que Comisiones Obreras (CCOO), el sindicato mayoritario en el sector de la banca, ha convocado para el próximo 3 de junio movilizaciones en varias ciudades españolas para denunciar las presiones comerciales, la sobrecarga de trabajo, el establecimiento de objetivos de ventas "inalcanzables" o "estilos tóxicos de liderazgo". Esta misma semana, la Confederación Intersindical Galega (CIG) también movilizó a decenas de trabajadores en A Coruña bajo el lema "La presión comercial es acoso laboral".El clima laboral adverso es un problema que afecta a todas las entidades, denuncian los sindicatos. En un intento de establecer y mostrar la magnitud del problema, hace dos meses, FINE (Federación de Sindicatos Independientes de los Servicios Financieros), otra central con representación entre los empleados de banca, publicó una encuesta realizada entre 30.000 trabajadores y trabajadoras de la banca. Los resultados que arrojó el estudio reflejan una situación preocupante: el 92,6% de las personas encuestadas manifestaron haber sufrido ansiedad o síntomas físicos derivados del estrés laboral. De este porcentaje un 36,1% aseguró que lo vive de forma continuada y un 56,5% en momentos concretos. La encuesta recogía otro dato ciertamente llamativo: el 72,5% de los consultados describió la presión laboral que sentía como "alta" o "excesiva".Los representantes de los trabajadores critican que las entidades financieras impongan objetivos comerciales cambiantes y cada vez más difíciles de cumplir. Los grandes bancos exigen a sus empleados la colocación de productos financieros que, según denuncian los sindicatos, no siempre responden a las necesidades de los clientes.PublicidadRecortes y salarios estancadosJavier de Dios, responsable de Políticas Sectoriales del Sector Financiero de CCOO, confirma este diagnóstico a Público y se muestra rotundo en su análisis. "En el sector de la banca hay un clima laboral tóxico, de estrés y de presión. Nos encontramos con liderazgos tóxicos ejercidos por jefes que fuerzan a las personas trabajadoras a hacer contrataciones de una manera poco ética", analiza.El representante de CCOO también critica los continuos recortes de plantilla en el sector: "Las plantillas cada vez se van reduciendo más bajo la excusa de la implantación de la Inteligencia Artificial. El número de trabajadores está mal dimensionado y esa reducción de puestos está acrecentando el problema".Ese ambiente laboral tan cargado redunda en la desmotivación y el agotamiento de los empleados. Por eso, las organizaciones sindicales instan a que a las patronales de las entidades financieras —la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef) y la Asociación Española de Leasing y Renting— y los propios bancos escuchen a sus plantillas de trabajadores, revisen los modelos de objetivos comerciales, refuercen los recursos humanos y garanticen entornos laborales "saludables". "Necesitamos que los estilos de liderazgo no sean tóxicos, que no inciten a incumplir la normativa y necesitamos también que se rebaje la presión comercial", resume Javier de Dios.PublicidadLos salarios son el otro gran frente abierto en estas relaciones laborales tan tormentosas. Javier de Dios se queja de que mientras los beneficios de los bancos baten su récord año tras año, "los salarios prácticamente no se ven alterados". El representante de CCOO asegura que esos beneficios "se logran en buena medida a base de duplicar el trabajo y a través de sistemas de retribución variable cuyos objetivos no son claros ni transparentes". Para aliviar esta injusta situación y avanzar hacia un reparto más justo de esas ganancias, CCOO reclama "un reparto de dividendo social a modo gratificación porque estos beneficios del sector financiero no serían posibles sin el excelente trabajo que desarrollan los trabajadores", explica Javier de Dios.Los argumentos de los bancosComo señala Javier de Dios, el drástico recorte del empleo y el cierre de oficinas bancarias que lleva aparejado aflora una evidente contradicción. Porque si de algo pueden presumir los bancos españoles es de ser de los más rentables del mundo: en 2025, las seis principales entidades financieras de España —Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja— ganaron 34.000 millones de euros. El arranque de 2026 es incluso más prometedor: durante el primer trimestre, los bancos se embolsaron 10.815 millones de euros, un 27,42% más que el mismo periodo de 2025. En este sentido, resulta muy llamativo que el banco que más gana, el Banco Santander, sea al mismo tiempo el que más despide: 11.260 personas en el último año.El Santander y el resto de entidades financieras trasladan el mensaje de que la pérdida sostenida de empleo en el sector responde al crecimiento de la banca online en España. De hecho, la reducción del servicio físico —solo en el último año el Santander ha cerrado 791 oficinas bancarias en toda España— coincide con la decidida apuesta por la Inteligencia Artificial (IA) por parte de entidades como el Santander y el BBVA. Los dos principales bancos españoles han firmado sendos acuerdos con OpenAI, la matriz de ChatGPT, en los últimos meses.El objetivo declarado por el Santander es reforzar sus capacidades en esta tecnología y avanzar hacia la conversión en un banco "nativo en IA". Una realidad cada vez más cercana: numerosos estudios apuntan que uno de los sectores más afectados en términos de destrucción de empleo por el avance de la IA va a ser la banca. Son nuevos tiempos, pero las malas prácticas laborales permanecen.