EL PAÍS y el Banco Santander celebraron un encuentro en el que diversos expertos hablaron sobre la influencia y retos de la UE en el tablero global
“Mi preocupación no es que de repente nos encontremos en una situación de pobreza y dependencia respecto a otros. Seguimos teniendo muchos puntos fuertes en Europa”, aseguró Mario Draghi en la presentación en 2024 del informe sobre competitividad que Ursula Von der Leyen, presidenta la Comisión Europea, le había encargado un año antes. “Lo que me preocupa es que con el paso del tiempo nos vayamos volviendo inexorablemente menos prósperos, menos igualitarios, menos seguros y, en consecuencia, menos libres para elegir nuestro destino”, continuó. El exdirector del Banco Central Europeo (BCE) emitió entonces un diagnóstico con su correspondiente tratamiento para que Europa recuperase su fortaleza económica y relevancia internacional en un tablero marcado, entre otros factores, por el estancamiento de su economía, el proteccionismo estadounidense y el auge chino.
EL PAÍS y el Banco Santander reunieron el pasado lunes a un grupo de expertos para abordar los avances y tareas pendientes de Europa en materia de competitividad a pocos meses de que el informe Draghi cumpla dos años, y la sensación es de premura. “Europa no puede estar dormida 10 o 15 años porque nos van a tomar completamente el liderazgo, no solo esos dos grandes países [EE UU y China], sino que van a surgir nuevos, como India, como muchos países del sudeste asiático”, comentó Íñigo Fernández de Mesa, economista y vicepresidente de la CEOE, que apuntó al desarrollo tecnológico como un elemento esencial. Las dos potencias que dominan hoy el mundo se disputan el primer puesto en esta carrera en la que Europa se ha quedado atrás: solo un puñado de las principales tecnológicas están en el continente. En el último medio siglo, Europa no ha alumbrado una sola compañía con base tecnológica con una capitalización bursátil superior a 100.000 millones de euros, según recogió el expresidente del BCE en su trabajo. “La paradoja es que tenemos una base científica impresionante”, aseguró Jesús de Miguel, vicepresidente ejecutivo de Finanzas en Airbus Defensa y Espacio, “tenemos, probablemente, los mejores ingenieros y no conseguimos crear empresas tecnológicas fuertes”, añadió. “Tenemos grandes retos, pero el tiempo se nos está acabando”.









