En el 2024, el llamado informe Draghi provocó un pequeño terremoto en el debate económico continental. El expresidente del BCE advertía de que la Unión Europea corría el riesgo de convertirse en un actor irrelevante frente a potencias como Estados Unidos o China si no reaccionaba con urgencia. Y entre las principales recetas aparecía una idea muy clara: volver a poner el foco sobre la industria. Porque las economías más sólidas no solo generan servicios o consumo, sino también capacidad productiva, conocimiento y cierto control sobre suministros estratégicos.

Precisamente en esta línea, la patronal Cecot acaba de publicar un barómetro industrial con el objetivo de ofrecer una radiografía rigurosa de la situación del sector en Catalunya. El estudio agrupa más de treinta indicadores de fuentes oficiales, además de una encuesta realizada a cincuenta empresarios industriales del país. Todo ello con una clara vocación de utilidad práctica, aportando información que ayude a orientar decisiones públicas y privadas.

El nuevo barómetro industrial de Cecot refleja un sector que mantiene el pulso pese a un entorno exigenteLos resultados del barómetro dejan algunas conclusiones especialmente interesantes. Y es que, pese a un contexto internacional marcado por la incertidumbre y el incremento de costes energéticos, laborales y de materias primas, la industria catalana parece estar superando el examen con nota.