Los Veintisiete acuerdan fijar una hoja de ruta para impulsar la competitividad para finales de 2027

La economía europea, su competitividad, su productividad, llevan años en el disparadero. En septiembre de 2024, el expresidente del Banco Central Europeo Mario Draghi advirtió de que si no se tomaban medidas urgentes (y propuso casi 400), Europa se sumiría en una “lenta agonía”. Ahora, año y medio después, con el desorden mundial creado por el estadounidense Donald Trump y el empuje indudable de China, el mundo es otro. En un t...

ablero geopolítico convulso, la Unión Europea trata de buscar fórmulas urgentes para desencallar la integración económica para hacer frente a Washington y a Pekín y sobrevivir a los nuevos tiempos. En una reunión en la campiña belga, en el castillo de Alden Biesen, los líderes de la UE acordaron este jueves fijar un cronograma para impulsar la inversión, desprenderse de las dependencias y relanzar la economía. Todo debe estar en marcha en 2027, han determinado.

La situación es crítica. Así que si esa vía formal no funciona —o se vuelve demasiado lenta—, algunos abogan por avanzar por equipos (usando la llamada “cooperación reforzada” que requiere que haya al menos nueve países) hacia proyectos como el mercado de capitales para permitir a la UE invertir a gran escala y de forma más productiva unos 10 billones de euros de ahorros que ahora están en cuentas bancarias.