El presidente Sánchez envía un decálogo a António Costa con sus propuestas para relanzar la competitividad europea

La Unión Europea se ha conjurado en este 2026 para ponerse de una vez a la tarea de recuperar la competitividad de su economía para medirse con Estados Unidos y China en un mundo con nuevas reglas geopolíticas. El debate está abierto y España tiene claro que no pasa por rebajar los estándares medioambientales y abandonar la apuesta por una economía descarbonizada. Esta conclusión queda muy clara en la carta y el decálogo que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha enviado este jueves por la tarde a António Costa, presidente del Consejo Europeo, a unas semanas de que los líderes de la UE vuelvan a verse con este punto destacado en el orden del día. “No deberíamos aceptar la simplificación y la desregulación de nuestros estándares laborales y sociales”, cierra el texto, que un poco antes destaca que “cualquier ralentización en la descarbonización [de la economía] beneficiaría directamente a los competidores”, es decir, a los dos grandes gigantes mundiales.

Cuando el italiano Mario Draghi publicó su recetario para impulsar la competitividad de la UE, hizo mucho hincapié en que las empresas europeas tenían que pagar un precio más alto del que se paga en Estados Unidos o China por la energía que consumían. Esto les resta posibilidades a la hora de salir al mercado. Y por eso, la Unión busca cómo reducir dichos precios. El debate está abierto y no faltan países que apuestan por la desregulación o rebajar los objetivos climáticos que se ha impuesto la propia UE. Les anima que en Estados Unidos Donald Trump apuesta descaradamente por los combustibles fósiles.