La presidenta del Banco Central Europeo reclama, en un discurso muy político, fortalecer el mercado único para aumentar el crecimiento y depender menos del exterior
Christine Lagarde parece cansada de repetir lo mismo, pero no ceja en su empeño. La presidenta del Banco Central Europeo trasladó este viernes a los líderes europeos un mensaje de hartazgo por la falta de avances en la profundización del mercado único europeo, estancado desde hace años en asuntos como la unión bancaria, los servicios digitales, los mercados de capitales o la fiscalidad.
“Si logramos que nuestro Mercado Único sea verdaderamente único, el crecimiento de Europa ya no dependerá de las decisiones de otros, sino de las nuestras. Este fue mi mensaje hace seis años. Hoy, ese mensaje es aún más urgente. Otros seis años de inacción —y de crecimiento perdido— no solo serían decepcionantes, sino irresponsables”, ha reprochado durante su intervención en un congreso bancario en Fráncfort.
La francesa ha puesto como ejemplo el laberinto impositivo con el que deben lidiar las empresas, en el que se atascan muchas tecnológicas europeas, penalizando la innovación. “Una plataforma digital que presta servicios de software o en la nube en toda Europa debe cumplir actualmente con 27 sistemas de IVA diferentes, cada uno con su propia definición de dónde se crea valor a efectos fiscales. Esta complejidad inclina la balanza a favor de las grandes empresas estadounidenses que pueden absorber los costes asociados, justo lo contrario de lo que necesita Europa si quiere impulsar a sus propios líderes digitales”, ha ejemplificado.








