Christine Lagarde no llevaba en la rueda de prensa de ayer el búho en la solapa que exhibió en su llegada a la presidencia del BCE, pero se mostró una vez más fiel a la vocación observadora que defiende en cada reunión del Consejo de Gobierno. Y el análisis de los datos económicos de la zona euro no deja, de momento, lugar a debates entre halcones y palomas: se ha llegado al punto de equilibrio deseado, con una inflación controlada y un crecimiento aceptable, sostenido por una sólida demanda interna. El mercado asume que
elpais.com/economia/2025-09-11/el-bce-vuelve-a-dejar-los-tipos-de-interes-en-pausa-y-confirma-el-cambio-de-ciclo.html" data-link-track-dtm="">no va a haber cambios en los tipos de interés en bastante tiempo y que el ciclo ha concluido. En EE UU, en cambio, un mercado laboral en proceso de deterioro presionan para abordar más rebajas de tipos; por más que la inflación siga al borde del 3%, el tipo nominal es el doble que en la zona euro. El recorte de la semana próxima se da por hecho y el mercado aventura otros dos recortes más antes de que acabe el año.
En la zona euro, los tipos se mantienen en el 2% después de que el Consejo de Gobierno del BCE decidiera este jueves dejarlos sin cambios. Y en EE UU están en la horquilla de entre el 4% y el 4,25%. La brecha monetaria entre ambas economías persiste pero, sobre todo, ahora se hace más evidente que el BCE inicia un nuevo ciclo, al tiempo que la Fed está lejos de haber revertido las alzas de tipos con las que reaccionó a la espiral inflacionaria que sucedió a la pandemia. Agitación en la Fed frente a calma chicha en los movimientos del BCE.






