Cada 22 de mayo, el Día Internacional de la Diversidad Biológica invita a reflexionar sobre la riqueza natural del planeta, pero también funciona como una alarmante llamada de atención. En la Argentina, la pérdida de biodiversidad ya no es una amenaza abstracta del futuro: ocurre hoy y de manera acelerada.De la mano de la Fundación Temaikèn, que trabaja hace décadas junto a instituciones científicas y organismos públicos para frenar esta crisis, se advirtió sobre cuatro especies emblemáticas de nuestro país que se encuentran en peligro de extinción. Sus historias reflejan los principales desafíos de la conservación ambiental en el territorio nacional.El cánido más grande de Sudamérica (Chrysocyon brachyurus) habita en el norte y centro-este del país, extendiéndose incluso hasta la provincia de Buenos Aires. A pesar de su imponente aspecto similar al de un lobo, es un animal inofensivo que no representa un peligro ni para las personas ni para el ganado.El aguará guazú ) habita en el norte y centro-este del país, extendiéndose incluso hasta la provincia de Buenos Aires(Fuente; Gentileza)El cardenal amarillo (Gubernatrix cristata) es una de las aves cantoras más vistosas de la Argentina, una característica que se transformó en su propia condena. La extracción sostenida de ejemplares silvestres —principalmente machos— para abastecer el mercado ilegal de aves de jaula, sumada a la destrucción de su hábitat por actividades productivas, redujo drásticamente su población. Hoy está categorizado oficialmente en peligro de extinción.El cardenal amarillo es una de las aves cantoras más vistosas de la ArgentinaGonzaloPrados - (Fuente; Gentileza)Para frenar su desaparición, se creó la Alianza Cardenal Amarillo de la provincia de Buenos Aires, una red en la que Temaikèn colabora activamente para el rescate, reinserción y fortalecimiento de sus poblaciones en la naturaleza.En las lagunas de la provincia de Neuquén habita la ranita patagónica (Atelognathus patagonicus), un pequeño anfibio cuya situación es crítica. Su ecosistema original fue drásticamente alterado por la introducción de peces exóticos invasores, como las truchas arcoíris y las percas, que compiten y depredan sobre ella.La ranita patagónica habita en las lagunas de la provincia de NeuquénLucha Musante - (Fuente; Gentileza)Frente a la desecación de sus lagunas, la fundación trabaja junto a la Administración de Parques Nacionales (APN) rescatando ejemplares para llevar adelante un programa de reproducción con fines de cría en su Bioparque.La crisis de la biodiversidad no solo afecta a la fauna. En el sur de Misiones, la mentita campera (Hedeoma teyucuarensis) —una planta aromática utilizada tradicionalmente por los pobladores para dar sabor al mate y al tereré— se encuentra al borde de la desaparición absoluta.La mentita campera se encuentra al borde de la desaparición absoluta(Fuente; Gentileza)El diagnóstico de estas cuatro especies demuestra que la pérdida de biodiversidad en Argentina responde a múltiples factores humanos. Sin embargo, el trabajo articulado entre ONGs, científicos y el Estado demuestra que revertir esta tendencia todavía es posible. La supervivencia de nuestra fauna y flora nativa depende de las acciones que tomemos hoy.Información brindada por la Fundación Temaikèn.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA
Día de la Biodiversidad: las cuatro especies en peligro de desaparecer en la Argentina
La Fundación Temaikèn advierte sobre la preocupante situación de especies emblemáticas; el impacto del avance humano y la pérdida de hábitat desafían los esfuerzos de conservación en el país













