El magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama no ha imputado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero exclusivamente por el delito de tráfico de influencias, sino que también lo ha hecho por los delitos de organización criminal, blanqueo de capitales y falsedad documental. Pero los tres últimos cuelgan del primero. Si la conducta del expresidente no es constitutiva de este delito, los otros tres desaparecen.
El magistrado considera que dispone de indicios suficientes para considerar que el expresidente ocupaba el vértice de “una estructura estable y jerarquizada” constituida para mediar de forma ilícita ante instancias públicas en favor de terceros.











