Sacamos el máximo partido a este corte de carne jugoso y sabroso con una marinada que hace que se vuelva tierno. Es perfecto para comer tal cual o en un bocadillo

El vacío es un corte típico del asado argentino, una pieza situada en el flanco trasero de la vaca, entre las costillas y el hueco de la cadera. En España se considera parte de la falda, aproximadamente, o se identifica con la aleta estrecha. Se trata de una pieza jugosa y con mucho sabor, pero fibrosa y dura, por ello los adobos o marinadas que la ablanden le sientan como un guante.

Para esta receta es conveniente eliminar las membranas conjuntivas o telillas que rodean al vacío para facilitar que la pieza absorba la marinada, si es que tu pieza de vacío las conserva. Esta receta está tuneada de la revista Saveur, por lo que el adobo tiene cierto acento anglosajón con su salsa Worcestershire; la hemos preparado en plancha, aunque resulta fantástica asada en una barbacoa a fuego lento con una buena brasa que le aporte un toque ahumado.

Si te gustan los bocadillos, esta carne queda estupenda recién hecha en un clásico pepito de ternera aunque no sea el corte clásico de este bocata, que lo de usar solomillo como dicen algunos no está al alcance de todos los bolsillos. Además del adobo reducido, se puede acompañar con un rico chimichurri.