Si hay una carne que agradece una cocción lenta y respetuosa, es el lomo de cerdo: la diferencia entre un filete securrio y una pieza jugosa pasa por tener algo de paciencia, y poco más. Una vez lista, cortada en filetes más o menos finos puedes servirla caliente al plato con arroz, polenta, cuscús o patatas, cortarla en dados y añadirla a ensaladas o usarla como fiambre en bocadillo. Prepararla en ese horno de sobremesa que es la freidora de aire facilita la tarea porque a) da menos calor y b) no tienes que sacar los moldes de tarta y otros apechusques que se suelen guardar en el horno normal; pero obviamente también se puede preparar en él. Esta versión está pensada para una pieza de aproximadamente un kilo y utiliza un truco muy sencillo: cubrir la carne con papel de horno durante la cocción, para conservar la humedad y evitar que la superficie se reseque. Como este corte no tiene grasa y la receta no está pensada para comerla toda de una vez –aunque nada te lo impide, claro– ni para servirla entera, no buscamos una superficie dorada ni una costra crujiente, así que podemos saltarnos la parte en la que se destapa y se remata a mayor temperatura.Hay un paso en esta receta casi tan importante como la cocción: el reposo. Cuando saques la pieza, déjala reposar unos 15 minutos antes de cortarla, la clave para que el jugo que queda dentro no se pierda en el proceso. Si crees que un kilo es mucho y te vas a aburrir de comerlo, hay una cosa que puede hacer que cada vez que lo preparas sepa diferente: una salsa –con el jugo de la cocción del mismo lomo como base–, que puedes tunear con lo que más te apetezca. Puedes combinarlo con mostaza, pimienta, una puntita de miel y un poco de vinagre suave; con zumo de limón, cilantro y tu salsa picante favorita; con salsa inglesa y ajo asado, con perejil, tomate concentrado y cebolla rehogada, con aceitunas, anchoas y un poco de su aceite. Mezcla bien con el jugo que quedará en la bandeja, o dale un golpe de batidora si hay algún ingrediente en trozos, y guárdalo haciendo capas de salsa y carne en lonchas para que coja bien el sabor. ¿Ingredientes a evitar? Salsas con huevo, como la mayonesa. A base de hacerlo semana sí, semana también –es muy práctico cuando convives con dos adolescentes en época de exámenes y entregas– he descubierto que un molde alargado y estrecho, tipo plum cake es el recipiente ideal para prepararlo. Aguanta perfectamente la congelación, así que no vale la pena preparar menos cantidad (y el lomo sigue siendo una carne económica, que también es importante). Tiempo: 60 minutosDificultad: Doblar el papel de horno y esperar a que la carne reposeIngredientesPara 4-6 personas 1 kg (aproximadamente) de lomo de cerdo en una pieza Aceite de oliva SalPimienta negra recién molida Hierbas secas, especias, ajo seco o fresco picado o algún sazonador Mostaza, salsa picante, tomate concentrado o cualquier ingrediente que se quiera usar para la salsa (ver sugerencias más arriba)Instrucciones1. Sacar el lomo de la nevera 30 minutos antes de cocinarlo para que pierda el frío.2. Untar toda la pieza con aceite y añadir sal y hierbas o especias, masajeando bien la superficie.3. Envolverlo con papel de horno haciendo un paquetito cerrado tipo papillote, y poner en una bandeja (no hace falta que sea muy grande). 4. Cocinar a 160 ºC durante 60 minutos (70 si se prefiere un poco más hecho) en freidora de aire o en el horno ya caliente. 5. Sacar el lomo y dejarlo reposar unos 15 minutos antes de cortarlo.6. Mientras, recoger el jugo de cocción que habrá soltado y mezclarlo con hierbas, salsas u hortalizas pochadas hasta conseguir una salsa de textura no muy densa (ver ideas concretas más arriba, pero admite casi cualquier combinación). 7. Cortar en lonchas más o menos finas, salsear, comer y guardar lo que sobre; pasadas unas horas estará aún más bueno. Si tienes dudas o quejas sobre nuestras recetas, escríbenos a elcomidista@gmail.com. También puedes seguir a El Comidista en Youtube