Más de una vez se suelen escuchar esos supuestos halagos que, en realidad, detrás tienen mensajes cargados de agravios. Es como un “pero” al que siempre le sigue algo malo. Una comparación donde el ataque no puede faltar.“El negging es una forma de manipulación psicológica basada en comentarios negativos disfrazados de humor, ironía o cumplidos ambiguos. Su objetivo es generar inseguridad emocional en la otra persona para aumentar su necesidad de aprobación y crear una posición de poder dentro de la interacción”. Así lo explicó a Clarín Lara Ferreiro, psicóloga y master en terapia de pareja y sexualidad.Este tipo de conductas pueden ejemplificarse con frases como “sos bastante atractiva para no maquillarte”, “no pensé que alguien como vos entendiera eso” o “me gusta que no seas tan superficial como otros”, señaló la autora del libro ¡Ni un capullo más!: El método definitivo para quererte y encontrar a tu pareja perfecta (Grijalbo).El negging, amplió la especialista, se relaciona con mecanismos de control emocional y validación interpersonal. La persona que lo hace suele alternar interés afectivo con pequeñas descalificaciones, provocando confusión y dependencia emocional parcial.“A nivel psicológico, el negging funciona porque el cerebro humano tiene un sesgo de negatividad; es decir, procesa con mayor intensidad las críticas que los elogios. De hecho, investigaciones sobre neuropsicología señalan que los estímulos negativos pueden llegar a procesarse con una intensidad aproximadamente 2,5 veces mayor que los positivos. Por eso, una crítica encubierta puede tener un impacto emocional mucho más profundo de lo que parece, especialmente cuando aparece mezclada con atención o interés afectivo”.La psicóloga agregó que el negging también se relaciona con el llamado refuerzo intermitente, un mecanismo psicológico en el que la validación aparece de forma impredecible. Este patrón, señaló, aumenta el enganche emocional porque el cerebro libera dopamina de manera más intensa ante recompensas irregulares.Este fenómeno no es exclusivo de los vínculos sexoafectivos. Ferreiro indicó que aunque suele asociarse a relaciones románticas, también puede aparecer en amistades, entornos laborales y dinámicas narcisistas. “En muchos casos, la persona que utiliza negging busca establecer superioridad emocional o disminuir la confianza de la otra persona de forma sutil”, aseguró.¿Cuáles son las señales más comunes en este tipo de actitudes? Se destacan las bromas que generan incomodidad; las críticas encubiertas; las comparaciones disfrazadas de halago; los comentarios que reducen la autoestima y la justificación posterior aduciendo que “era solo una broma”.Ferreiro enfatizó además que “muchas conductas de negging comparten características con perfiles narcisistas: búsqueda de poder emocional, falta de empatía y necesidad constante de validación”.7 señales de alerta: cómo advertir el neggingLa psicóloga mencionó una serie de señales que advierten que el negging se volvió parte de la dinámica vincular:1- El negging comienza de manera casi imperceptibleEsta dinámica suele iniciarse de forma muy sutil; por eso, al principio muchas veces pasa desapercibida. Los comentarios aparecen disfrazados de humor, ironía o supuesta sinceridad, lo que dificulta identificar el daño emocional que generan. La otra persona puede hacer críticas “en tono de broma” o comentarios ambiguos que parecen inofensivos, pero que poco a poco van erosionando la seguridad emocional.2- Las bromas terminan afectando la autoestimaCon el tiempo, aquello que inicialmente parecía algo sin importancia empieza a tener un impacto psicológico claro. La persona comienza a sentirse más insegura, cuestiona constantemente su valor y desarrolla una necesidad creciente de aprobación por parte del otro. Lo que parecía una simple dinámica de humor termina generando malestar emocional y debilitando la autoestima de manera progresiva.3- La confusión emocional se convierte en una constanteUna de las características más frecuentes de esta dinámica es la mezcla de atención y descalificación. La persona alterna momentos de interés, cariño o halagos con críticas encubiertas y comentarios hirientes. Esta contradicción genera inestabilidad afectiva y mucha confusión emocional, porque nunca queda claro si el vínculo es seguro o amenazante.4- El refuerzo intermitente aumenta el apego emocionalDesde la psicología, este patrón se relaciona con el refuerzo intermitente: la validación emocional aparece de manera impredecible. A veces hay afecto y reconocimiento, y otras veces distancia o críticas. Precisamente esa inconsistencia hace que la persona se esfuerce aún más por agradar, buscando recuperar la aprobación perdida. Este mecanismo puede aumentar la dependencia emocional y fortalecer el apego hacia quien genera la dinámica.5- La invalidación emocional hace que la persona dude de sí mismaEs habitual que quien hace negging minimice el impacto de sus palabras con frases como “era solo una broma”, “no exageres” o “sos demasiado sensible”. Este tipo de respuestas invalida las emociones de la otra persona y provoca que empiece a cuestionar su propia percepción. Poco a poco, la víctima deja de confiar en lo que siente y normaliza situaciones que en realidad le generan daño emocional.6- Las consecuencias psicológicas pueden ser profundasCuando esta dinámica se mantiene en el tiempo, puede afectar seriamente al bienestar emocional. Muchas personas desarrollan ansiedad relacional, miedo al rechazo, dependencia emocional y una disminución progresiva de la seguridad personal. La relación deja de ser un espacio de calma y apoyo para convertirse en una fuente constante de tensión emocional.7- Las relaciones sanas se construyen desde la seguridad emocionalLa señal más importante para detectar esta dinámica es observar cómo nos sentimos dentro del vínculo. Cuando una relación genera más inseguridad que tranquilidad, más necesidad de validación que bienestar y más tensión que confianza, probablemente no se trata de una interacción saludable. En las relaciones emocionalmente sanas, el afecto no nace de la humillación ni de la crítica constante, sino del respeto, la empatía y la seguridad emocional compartida.El negging y sus consecuenciasUna de las principales consecuencias del negging es la inseguridad emocional, destacó Ferreiro. “La víctima comienza a cuestionar constantemente su apariencia física, su inteligencia, su personalidad o su valor personal. Poco a poco desarrolla una necesidad creciente de aprobación externa, buscando validación en la misma persona que genera el malestar. Esto hace que la autoestima se vuelva cada vez más frágil y dependiente de la opinión ajena”, enfatizó.También es frecuente que aparezca ansiedad relacional, hipervigilancia emocional y miedo al rechazo, añadió. En ese sentido, explicó que la persona empieza a analizar cada comentario, cada gesto y cada cambio de actitud, intentando anticipar conflictos o evitar críticas. Muchas veces termina esforzándose constantemente por agradar, modificando su comportamiento, su forma de expresarse o incluso aspectos de su identidad para recuperar momentos de afecto y validación emocional.Este estado de alerta permanente, sostenido en el tiempo, puede generar agotamiento mental, estrés crónico, insomnio y una sensación continua de insuficiencia, advirtió la especialista.Otra consecuencia importante es la pérdida de confianza en uno mismo y en las propias emociones, agregó. Según la autora, “esto puede provocar confusión emocional, dificultad para identificar límites sanos y miedo a expresar lo que siente por temor a ser juzgada o ridiculizada”.Además, el negging suele normalizar el maltrato emocional. Al producirse de forma sutil y encubierta, muchas personas terminan justificando conductas dañinas como si fueran humor, sinceridad o “formas de ser”. Esto hace que la víctima minimice el impacto psicológico de la relación y aumente su tolerancia hacia dinámicas tóxicas. En muchos casos, la persona permanece en vínculos emocionalmente dañinos porque ya no logra identificar con claridad qué es respeto y qué no lo es.Lara Ferreiro mencionó también que, a largo plazo, estas dinámicas pueden afectar profundamente la identidad y la seguridad personal. La autoestima se vuelve cada vez más dependiente de la validación externa, disminuye la confianza en las propias decisiones y aparece una sensación constante de no ser suficiente. “Algunas personas incluso desarrollan culpa excesiva, autoexigencia extrema y miedo al abandono, creyendo que deben esforzarse continuamente para merecer afecto”, afirmó.Otra consecuencia frecuente que enumeró es el aislamiento emocional. “La víctima puede empezar a sentirse incomprendida, avergonzada o confundida respecto a lo que está viviendo, evitando hablar del tema con amigos o familiares. Esto aumenta la dependencia emocional hacia la persona que ejerce la manipulación y dificulta todavía más salir de la dinámica”.Finalmente, advirtió: “La señal más importante para detectar este tipo de vínculo es observar cómo nos sentimos de manera sostenida dentro de la relación. Cuando una interacción genera más inseguridad que calma, más tensión que confianza y más necesidad de aprobación que bienestar emocional, probablemente no se trata de un vínculo sano. Las relaciones saludables fortalecen la autoestima, generan seguridad emocional y permiten sentirse valorado sin necesidad de vivir en alerta constante”.Negging: cómo enfrentarlo y salir de esa dinámicaLa psicóloga aseveró que para poder salir, lo principal es reconocer que es una dinámica que busca generar inseguridad y desequilibrio emocional. Identificarlo es el primer paso porque este tipo de manipulación suele ser sutil y progresiva, lo que hace que muchas personas terminen minimizando el impacto de los comentarios o justificándolos constantemente.Una de las claves para afrontar estas conductas, destacó, es fortalecer la validación interna. El negging funciona mejor cuando la autoestima depende excesivamente de la aprobación externa; por eso, recuperar la confianza en la propia percepción emocional resulta esencial. Si un comentario genera malestar, incomodidad o sensación de inferioridad, ese impacto emocional es válido, aunque la otra persona lo disfrace de broma o ironía, aclaró la especialista.También es importante establecer límites claros. Responder de forma firme y tranquila, señalando que ciertos comentarios no resultan aceptables, ayuda a romper la dinámica de poder que la otra persona intenta crear. En muchos casos, quienes utilizan negging minimizan el daño con frases como “sos demasiado sensible” o “no sabés aceptar una broma”; precisamente por eso, sostener los propios límites sin entrar en justificaciones es una forma de protección emocional.Otro aspecto fundamental, dijo, es observar cómo nos sentimos dentro del vínculo. Y amplió: “Una relación sana no debería generar inseguridad constante, ansiedad ni necesidad permanente de aprobación. Cuando una interacción deteriora progresivamente la autoestima o hace que la persona dude continuamente de sí misma, probablemente existe una dinámica emocional dañina”.Por último, Lara Ferreiro sostuvo: “En situaciones mantenidas en el tiempo, especialmente cuando el negging forma parte de relaciones afectivas importantes o se combina con otras formas de manipulación emocional, puede ser útil buscar apoyo psicológico. La terapia ayuda a reconstruir la autoestima, identificar patrones relacionales tóxicos y desarrollar herramientas para establecer vínculos más seguros y equilibrados”.