En lugar de mostrar su foto sobre una alfombra roja o luciendo un vientre perfecto frente al espejo del gimnasio, Ana prefiere compartir la foto en la que aparece con ojeras, con una camiseta vieja o poniendo un gesto cómico con los ojos cruzados. Lo hace a propósito. “Pienso que así puedo caer mejor”, explica. “Me da menos vergüenza. Es como decir: ’Si con esta foto alguien me da match, ya hemos pasado una primera prueba”. Ana, que se dedica a la industria del cine y que en realidad no se llama así, aplica esta lógica tanto en redes sociales como en aplicaciones de citas. Y parece ser que no es la única.
Una rápida búsqueda en internet lleva a hilos de Reddit dedicados a las citas. Allí pueden encontrarse multitud de testimonios similares, habitualmente relatados desde el lado “normal” de la pareja. Un usuario, por ejemplo, recuerda cómo su actual novia le atrajo desde el principio, pero que le desconcertaron las imágenes de su perfil en una aplicación para conocer gente: “La mayoría eran de ella sentada o con ropa holgada, así que no sabía muy bien qué esperar físicamente. Cuando la vi en persona me quedé boquiabierto. Resulta que evitaba a propósito subir fotos arreglada para no atraer a pesados”. “Pensé que era normal, pero resultó ser un modelo”, explica otra usuaria con una historia paralela.






