Noticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 20 may 2026 - 05:00Igual que hace años ocurrió con el yoga o más recientemente con la cerámica, cada vez más personas encuentran en actividades manuales como la pintura una forma de parar, conectar consigo mismas y regular sus emociones. Distintos estudios apuntan a que las actividades artísticas ayudan a reducir el estrés, la ansiedad y la sensación de aislamiento. En este contexto, la arteterapeuta Amaya de Andrés lleva más de dos décadas utilizando la pintura como herramienta terapéutica para ayudar a las personas a comprender, expresar y transformar su mundo emocional. Han pasado ya más de 20 años desde que comenzaste a utilizar la pintura con fines terapéuticos. ¿Qué descubriste entonces?Al ser tan accesible y generalmente atractiva para todo el mundo, resulta ser un facilitador para afrontar de forma amable los episodios y asuntos más desagradables o limitantes de la propia vida. Me di cuenta de que encontrar el coraje para afrontarlos y resolverlos a través del juego con el color era mucho más fácil que solo verbalmente como se suele hacer en consulta de psicología tradicional.¿Qué ocurre en una sesión de arteterapia que no sucede en una consulta psicológica tradicional?En psicoterapia y en arteterapia se persigue un mismo fin: el bienestar mental, emocional y físico de la persona. Pero cuando trabajamos con un psicólogo, el 90% del trabajo lo ocupa la conversación. Cuando utilizo la pintura como estrategia, el 90% del trabajo se hace pintando.¿El objetivo es crear algo bonito?No haberlo hecho antes o que pintar fenomenal no es importante. Lo que ocurre dentro de la persona si lo es. Se abre una perspectiva nueva en su vida. A lo largo de estos años he acompañado casos de ansiedad, bloqueos emocionales, duelos, estrés, miedo o ira, logrando que personas que llevaban años atrapadas en síntomas físicos o emocionales recuperen bienestar, calma y libertad en apenas unas sesiones y sin experiencia previa en pintura. ​¿Por qué hay emociones o traumas que "no salen con palabras" pero sí a través de la pintura?El cerebro utiliza gran parte de su energía diaria en generar y gestionar imágenes, y las imágenes controlan las emociones. Cuando, a través de la pintura, accedemos a esas imágenes internas, las emociones, sensaciones y pensamientos asociados a ellas se hacen accesibles y podemos modificarlos pintando.¿Qué tipo de bloqueo emocional es el más habitual que ves en consulta?El bloqueo que produce el miedo, del cual muchas veces no somos conscientes. Normalmente se activó en una vivencia pasada y después se manifiesta en conductas automáticas que perjudican a la persona: relaciones muy estresantes, incapacidad para afrontar entrevistas, discusiones o tiempos de espera, miedos intensos en situaciones cotidianas o reacciones emocionales desmedidas.¿Qué te dice un cuadro sobre alguien que todavía no sabe verbalizar?El cuadro me dice si la persona se somete habitualmente a imposiciones internas que disminuyen sus posibilidades. Y eso no me lo dice tanto lo que ha pintado, sino cómo lo ha pintado. Por eso observo mucho el proceso creativo.¿En qué casos la arteterapia puede llegar donde la psicoterapia tradicional no llega?Cuando el origen del problema proviene de etapas muy tempranas, momentos en los que la persona todavía no podía nombrar lo que estaba sucediendo internamente. Pintar las imágenes internas registradas en la memoria permite acceder a esos instantes de una forma muy amable y rápida.¿Crees que las mujeres estamos peor emocionalmente de lo que creemos o simplemente somos más conscientes?En el plano del bienestar emocional, las mujeres solemos buscar ayuda más rápidamente. Intuitivamente sabemos que, si por dentro estamos bien, lo de fuera llegará a estar bien también. Y quizá por eso priorizamos más ocuparnos de ello.¿Las mujeres están más abiertas que los hombres a este tipo de terapias?Sí. Las mujeres llegan al taller siendo conscientes de que tienen un mundo interior complejo y, cuando se sienten bloqueadas, suelen buscar apoyo externo con más facilidad. Los hombres normalmente acuden para resolver asuntos muy concretos y hacen el proceso hasta solucionarlos.¿Qué peso tiene hoy la carga emocional y mental en las mujeres?Diría que es bastante elevado. Y creo que la gran velocidad a la que intentamos vivir multiplica mucho ese peso.¿Qué conflictos emocionales aparecen más en mujeres?Muchas veces llegan porque se sienten demasiado influenciadas o presionadas por alguien cercano, porque les cuesta tomar decisiones para sí mismas, porque sienten miedo a no ser suficientemente buenas en el trabajo o como madres, o porque están atravesando un duelo que las desorienta profundamente.¿Crees que se nos ha enseñado más a sentir… pero menos a procesar lo que sentimos?Creo que la emoción aún no se vive como algo realmente integrado y normalizado. Parece que expresar una emoción o hablar de ella ya significa gestionarla bien, pero en realidad primero hay que sentirla y darse cuenta de ello. Y muchas veces eso se pospone indefinidamente.¿Qué le dirías a una mujer que siente que “no puede más” pero no sabe por qué?Que sentirse mal de forma continuada no es algo a lo que nadie debería acostumbrarse. Que invierta tiempo en sí misma para descubrir cómo funciona y, si no encuentra salida, que busque acompañamiento profesional. Avanzar en compañía siempre es más agradable y efectivo.Conforme a los criterios de