La cultura de la gratificación inmediata y el uso frecuente de tecnología dificultan estados de atención difusa necesarios para el bienestar, la creatividad y el desarrollo de la flexibilidad emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)Hace un tiempo, un paciente relató como un gran logro del tratamiento el hecho de poder soportar y hasta valorar el aburrimiento. Surge la pregunta: ¿es esto beneficioso o perjudicial? En una sociedad orientada a la búsqueda constante de estímulos y distracciones, y donde se asocia el bienestar con la “dopamina”, la idea de aburrirse y vincularlo a la salud mental parece contraintuitiva. El sentido común sugiere que se superan ciertos estados activándose, pero: ¿qué pasa si lo que necesita el sistema nervioso en su totalidad es reposo, no físico, sino de estímulos, y que ello sea vivenciado como aburrimiento?PUBLICIDADHay algo que ya evidente en nuestra vida diaria y es que el silencio, el espacio vacío, la espera sin más, la cola del supermercado, el ascensor, una sala de espera, ese momento sin estímulos, nos genera malestar. Pero ahora ciertos trabajos científicos vienen a apoyar algo que desde la filosofía, la literatura o la sabiduría se plantea hace mucho, el aburrimiento puede ser muy provechoso. La red neuronal por defecto, activada en momentos de inactividad, facilita la conexión de ideas y el procesamiento emocional, clave para el pensamiento creativo (Imagen Ilustrativa Infobae)Hesse, Goethe, Pascal hablaron de sus beneficios, y más cercanamente, el filósofo Byung-Chul Han, en su análisis sobre la “sociedad del cansancio”, sostiene que “la incapacidad de aburrirse es un síntoma de una sociedad enferma”.PUBLICIDADEsta problemática social se manifiesta en el plano individual, con malestares que, en la búsqueda de estímulos, pueden derivar desde conductas cotidianas como el “scrolleo” y la búsqueda de “likes”, hasta adicciones químicas o comportamentales, incluyendo la ludopatía y la violencia. Aprender a estar sin hacer nada, lo que se denomina “atención difusa”, “modo contemplativo” o “red neuronal por defecto”, resulta necesario para resolver problemas, estimular la creatividad, regular las emociones y no depender de las pantallas. PUBLICIDADLa ciencia ya ha documentado estos beneficios. La presencia del celular en los momentos de pausa —en la fila del supermercado, el ascensor o una sala de espera— evidencia que el aburrimiento se percibe como un enemigo a evitar. Por influencia social y el entrenamiento que imponen las pantallas, se ha perdido el hábito de estar a solas con los propios pensamientos. La ausencia de estímulos se vive como un vacío que urge llenar. Las investigaciones indican que tolerar el aburrimiento puede ser clave para el bienestar emocional. PUBLICIDADLa mente alterna entre dos grandes modos de atención: el modelo focalizado, que se activa al estudiar o seguir instrucciones, y el modo difuso, presente cuando la mente divaga, por ejemplo, al mirar por la ventana o caminar sin rumbo. Expertos advierten que evitar el aburrimiento limita la intuición y la memoria y puede aumentar la ansiedad y la impulsividad en la vida cotidiana (Imagen Ilustrativa Infobae)El psicólogo Scott Kaufman denomina a este último “la mente errante positiva”, que, a diferencia de la rumiación ansiosa, favorece la conexión de ideas distantes, la intuición y el procesamiento emocional.PUBLICIDADEn ese estado de reposo, se activa la llamada “red neuronal por defecto” (Default Mode Network, DMN), que es la que permite conectar ideas distantes o inconexas (la chispa creativa), donde aparece la intuición y se procesan recuerdos y emociones pendientes y nos permite tener esa sensación que a veces llamamos intuición. Cuando tapamos cada espacio, cada hueco con algo, un post, un video, una noticia etc., esa red no se enciende. El resultado es que aprendemos a saltar y reaccionar rápido, pero sin proceso, nos volvemos más impulsivos, menos creativos y más ansiosos. Un artículo de 2025 revisa el rol de esta red neuronal (DMN) en la creatividad, concluyendo que el “modo por defecto” es esencial para el pensamiento divergente o alternativo.PUBLICIDADPero la industria digital vive de capturar esos espacios de nuestra atención. Cada pausa es una oportunidad para que el algoritmo nos ofrezca un estímulo. Y nosotros, entrenados en algunos casos desde chicos, picamos, “baiteamos” (por bait, carnada), mordemos el anzuelo, la carnada y las respuestas son emociones rápidas, y en algunos casos violentas. El aburrimiento, lejos de ser un problema, es presentado por filósofos y escritores como una oportunidad para cuestionar el sentido y explorar nuevas ideas
El aburrimiento útil: cuando no hacer nada favorece la activación cerebral y la creatividad
Diversos estudios recientes destacan cómo la inactividad puede promover la generación de ideas originales y contribuir a la regulación emocional












