La investigadora publica ‘Cerebro, espacio y tiempo’, un libro donde desentraña los entresijos de ese GPS neuronal ancestral que nos permite ubicarnos en el aquí y el ahora, evocar recuerdos o poblar mundos futuros

Dice la neurocientífica Liset Menéndez de la Prida que los seres humanos tenemos el órgano más poderoso del universo conocido: el cerebro. “Es un arma fabulosa. Nos permite transformar el mundo, comprendernos, preguntarnos qué somos… Todos los animales tienen un cerebro que les permite sobrevivir, pero nosotros hemo...

s hecho algo mucho más poderoso con eso: no solo sobrevivimos, sino que hemos creado una cultura, una civilización… Y hay un recorrido gigantesco: igual saltamos por los aires antes por nuestra culpa, pero tenemos una capacidad de transformación y comprensión sin igual”, cuenta entusiasmada por videoconferencia desde su despacho en la sede del Instituto Cajal en Madrid, donde investiga cómo el cerebro construye la memoria navegando por el espacio y el tiempo y cómo se alteran estos procesos cuando hay una enfermedad.

Menéndez de la Prida es la directora del nuevo Centro de Neurociencias Cajal del CSIC, heredero del histórico instituto del mismo nombre, y acaba de publicar Cerebro, espacio y tiempo (Guadalmazán, 2025), un libro en el que desgrana cómo funciona ese sistema ancestral de posicionamiento cerebral que nos permite ubicar el aquí y el ahora, evocar un recuerdo pasado, construir otro tiempo mental en los sueños o transportarnos al futuro al idear una experiencia que todavía no ha ocurrido.