Imagen facilitada por La Platanera. EFE/Andrea Fernández/La Platanera
Magdalena Tsanis |
Madrid (EFE).- Un corro espartero en la Sierra de Cazorla, un taller de serigrafía en la isla de Arousa, fotografía en el Cabo de Gata o escritura en Ávila; naturaleza y creatividad es una combinación cada vez más buscada a juzgar por la explosión de retiros creativos en España en los últimos años.
La necesidad de desconectar de las pantallas y recuperar la calma y la imaginación impulsa a muchos adultos, en su tiempo libre, a participar en este tipo de iniciativas que no requieren experiencia previa y que han proliferado especialmente después de la pandemia de covid, han señalado a EFE sus organizadores.
Hay talleres dedicados a la lectura, como los que organiza Un Remanso; de perfumería, acuarelas y tapices en Marruecos, como los de Arxipelag Creatiu; artistas que abren sus talleres al público como La Platanera, O Castro Art Village o La Madriguera de Paula Bonet, que también organiza «talleres nómadas» durante viajes a ciudades como Nápoles o Lisboa.






