Actualizado Mi�rcoles,

mayo

01:23El papel de valedor incondicional de Pedro S�nchez en el sentido m�s literal del t�rmino lo ha desempe�ado en los �ltimos a�os Jos� Luis Rodr�guez. La intervenci�n del ex secretario general del PSOE no s�lo fue determinante en el vuelco de las encuestas que en 2023 anticipaban irremediablemente un fin de ciclo pol�tico: tambi�n ha sido el principal defensor de todas y cada una de las decisiones del hoy presidente del Gobierno -incluso los controvertidos indultos y la amnist�a a los encausados por el 1-O-, despojado, adem�s, de las pretensiones sucesorias que se pudieran inferir de otros integrantes de su reducida guardia pretoriana.Este apoyo sin fisuras del ahora imputado por presunto tr�fico de influencias en el caso Plus Ultra contrasta con la posici�n de distanciamiento del otro dirigente socialista que ha estado en La Moncloa. Felipe Gonz�lez ha llegado a manifestar p�blicamente su intenci�n de votar "en blanco" en las pr�ximas elecciones por su profundo desacuerdo con la direcci�n actual del partido que contribuy� a refundar y su voz es una de las m�s cr�ticas dentro del sector interno que alerta sobre la "podemizaci�n" y la p�rdida de "la vocaci�n de mayor�as" por la amalgama de socios parlamentarios que sostienen a trompicones al Ejecutivo central en el Congreso.La relaci�n entre Zapatero y S�nchez no ha sido siempre de proximidad. En oto�o de 2014, el entonces reci�n elegido l�der del PSOE reneg� de la reforma del art�culo 135 de la Constituci�n promovida en 2011 por su predecesor -que estableci� que el pago de la deuda p�blica fuera prioritario frente a cualquier otro gasto del Estado- y la etiquet� como un "error", aunque �l mismo hab�a votado a favor de la misma cuando era diputado raso.A pesar de que el ex presidente trat� de ser discreto, un grupo de afines encabezados por el ex ministro Miguel Sebasti�n se encargaron de airear el malestar que le produjo este intento de desautorizaci�n. Posteriormente, el pol�tico leon�s cen� en secreto con Pablo Iglesias, cuando Podemos amenazaba con sorpasar al partido referente de la izquierda, de lo que S�nchez se enter� por una periodista y lo interpret� como una traici�n. Este hecho termin� por dinamitar los puentes entre ambos.A las puertas de las generales de 2015, ambos escenificaron una reconciliaci�n fr�a y forzada en el acto de presentaci�n de un libro en Madrid, con la que pusieron punto y final p�blico a un duro enfrentamiento que hab�a durado meses. Desde entonces, el acercamiento entre ellos fue gradual -aunque Zapatero apoy� a Susana D�az en las c�lebres primarias de 2017- hasta el punto de que el ex mandatario ha pasado a ser uno de los principales arietes de lo que se denomina sanchismo y una de las contadas personas con ascendencia en el presidente del Gobierno, que lo escucha y le pide asesoramiento, particularmente a ra�z de la ca�da en desgracia de personas que fueron de su entera confianza como Jos� Luis �balos.De hecho, Zapatero es el principal interlocutor con Carles Puigdemont. Ya ten�a un rol destacado de mediador en situaciones de bloqueo con Junts cuando pilotaba la relaci�n Santos Cerd�n, el ex secretario de Organizaci�n del PSOE ahora investigado por presunta corrupci�n. Una vez �ste qued� fuera de juego, tom� las riendas por completo de la relaci�n. Siempre ha apostado por la estrategia de "pacificaci�n de Catalu�a" del ahora jefe del Ejecutivo y la rehabilitaci�n de los independentistas impulsores del refer�ndum ilegal."Decisivo" en 2023En su libro Tierra firme, S�nchez cuenta c�mo Zapatero lo llam� para ofrecerle su colaboraci�n en las generales de 2023 cuando casi todo hac�a presagiar que tendr�a que dejar La Moncloa. "Me dijo que quer�a salir a la palestra, participar en los medios y en los m�tines, tener un papel activo en la campa�a para contribuir a una victoria del Partido Socialista, que juzgaba necesaria para Espa�a y merecida por el Gobierno. Me pareci� un gran gesto por su parte. No coordinamos los mensajes ni las apariciones, pero su papel fue decisivo", escribi�.El propio Zapatero cont� en un acto en San Sebasti�n seis d�as antes de aquellos comicios que decidi� dar ese paso cuando el l�der del PP, Alberto N��ez Feij�o, recrimin� a S�nchez en el Senado haber sido "m�s generoso con los verdugos que con las v�ctimas [de ETA]": "�se fue el d�a que yo dije 'esta campa�a la voy a hacer entera y voy a hablar muy claro'. Es indigno e intolerable de alguien que quiere ser presidente".Plus UltraAntes tambi�n, pero sobre todo a partir de aquel momento, su presencia activa en procesos electorales hab�a sido una constante que se interrumpi� en Arag�n en febrero, coincidiendo con la publicaci�n de las exclusivas de EL MUNDO que informaban de que su familia cobr� al menos 650.000 euros por "consultor�as globales" y labores de marketing del asesor de Plus Ultra Julio Mart�nez Mart�nez -imputado en la operaci�n por blanqueo de capitales en relaci�n con la aerol�nea espa�ola de capital venezolano rescatada por el Gobierno 2021-.Reapareci� en la campa�a de Castilla y Le�n en marzo y ahora ha vuelto a tener un papel muy activo en la andaluza, interviniendo en cinco actos, en los que, una vez m�s, ha vuelto a generar devoci�n entre la militancia. Junto con �scar L�pez y de Antonio Hernando, hasta ahora formaba parte muy destacada de ese sector del partido que se disgreg� con la llegada de S�nchez y que ha acabado formando parte de su n�cleo de confianza.Con la ca�da en desgracia del alma del PSOE queda hu�rfana toda una izquierda m�s all� de sus siglas para la que Zapatero, el "presidente del talante", ha sido todo un referente. Iglesias, de hecho, ha sido uno de sus principales defensores: "Llama la atenci�n que vayan a por ZP, que dej� de ser presidente hace 15 a�os, justo cuando ha recuperado una enorme influencia en la pol�tica exterior de Espa�a".