La atleta mexicana Fernanda Herrera ha hecho pública su identidad como víctima de agresión sexual y ha relatado su experiencia tras conocerse la absolución de los dos hombres a los que denunció por una presunta violación ocurrida en Italia hace tres años en un hotel durante un campamento deportivo estival.La deportista, que practica esgrima en la modalidad de sable, ha explicado que ha tomado la decisión de hablar abiertamente sobre su historia para visibilizar los obstáculos que, según ella, enfrentan muchas mujeres al denunciar este tipo de delitos. “No he querido enseñar mi cara en todo este tiempo, ahora estoy cansada, quiero que me vean, porque estoy orgullosa de mí. Estoy orgullosa porque en estos tres años además de sacrificarme por el deporte y he luchado para obtener justicia y no me detendré”, ha señalado la mujer a la salida del juzgado, entre lágrimas, en declaraciones a los medios. Ha denunciado que en el mundo del deporte el suyo no es un caso aislado: “No puedo creer lo que ha sucedido. Esto no puede seguir pasando, no soy solo yo, hay tantos casos en el deporte y en el mundo en los que se trata de silenciar a las mujeres”, ha señalado. Y ha animado a otras víctimas que hayan pasado por situaciones similares a compartir sus historias: “Estoy aquí por todas y, por favor, hablad cuando os suceda una cosa tan fea”, ha apuntado.La esgrimista mexicana ha explicado que ha decidido relatar su caso con nombre y apellido porque considera importante romper el silencio y el estigma que rodea las agresiones sexuales. También ha recalcado que la absolución de los acusados en primera instancia no invalida su relato y ha anunciado que recurrirá la decisión del juez. “Llegaré hasta el final para obtener justicia”, ha dicho.La justicia italiana, después de analizar el caso a lo largo de tres años, ha determinado la absolución de los acusados al considerar que las pruebas presentadas por la deportista no permitían acreditar los hechos más allá de toda duda razonable. Herrera ha mostrado públicamente su decepción con el resultado judicial y ha subrayado que mantiene su versión de los hechos.Su madre, que la ha acompañado durante todo el proceso judicial y que estaba también con ella en Italia cuando sucedieron los hechos, ha mostrado su decepción con la justicia italiana. “Ha sido una sentencia devastadora, no puedo describir el dolor y la impotencia que sentimos, después de tres años en los que nos hemos enfrentado a un fantasma que no nos ha permitido avanzar”, ha declarado la mujer a través de su abogado. Y ha agregado: “Todavía es difícil para las mujeres encontrar justicia, también cuando deciden denunciar. Vivimos en un mundo en el que la voz, el poder y la protección siguen estando de parte de los hombres. La decisión del juez no cambia la valentía que ha tenido mi hija”.Fernanda Herrera ha explicado que todo sucedió cuando ella tenía 17 años y se encontraba en Italia participando en una concentración deportiva, preparándose para las Olimpiadas de Los Ángeles 2028. “Buscaba un futuro y me encontré con las peores personas que podía imaginar”, ha relatado. Y ha continuado: “En estos tres años he seguido luchando por las medallas y por obtener justicia”. Según su testimonio, la joven estuvo con tres atletas italianos en un bar la noche de lo ocurrido, eran los dos acusados y un tercero que era menor de edad y que no ha sido juzgado. Sus compañeros de deporte la animaron a beber alcohol y después la llevaron a su habitación de hotel, donde, según su versión, abusaron de ella, mientras se reían. A la mañana siguiente presentó una denuncia.El abogado de la denunciante, Luciano Guidarelli, ha anunciado que presentarán un recurso contra la absolución. “En mi opinión, el proceso debería haber seguido un rumbo distinto. Durante el juicio ha quedado claro que mi representada no estaba en condiciones de discernir ni de prestar un consentimiento válido para mantener relaciones sexuales. Estamos hablando de una joven que era menor de edad en ese momento y que ha tenido la valentía de dar la cara en todos los sentidos, relatando y denunciando el abuso y la violencia”, ha apuntado el letrado. Y ha añadido: “Hoy esta joven ha obtenido una victoria mucho más valiosa que cualquier medalla, ha dado la cara para denunciar las deficiencias del sistema”.La fiscalía había pedido cinco años de prisión para los acusados, también esgrimistas, dos milaneses de 23 y 25 años actualmente, Lapo Pucci y Emanuele Nardella. El abogado de la víctima, al inicio del proceso, criticó la pasividad de la Federación Italiana de Esgrima por no haber apartado de inmediato a los atletas acusados. El organismo deportivo decidió suspenderlos de forma cautelar en 2024 y en 2025 los expulsó. Los abogados de los jóvenes presentaron un recurso contra la decisión de la Federación y obtuvieron la suspensión del proceso disciplinario en el ámbito deportivo hasta que hubiera sentencia firme. Ahora, con la absolución en primer grado, podrían volver a competir.Los letrados han defendido la inocencia de los acusados y han sostenido que lo ocurrido se debe a “problemas de comunicación” entre los acusados y la víctima y a la falta de madurez de todos en el momento de los hechos. “Estos procesos dejan un sabor amargo para todos. Son todos chicos muy jóvenes, se trata más bien de un problema sociocultural, existe un problema en los códigos de comunicación y no cuentan con herramientas adecuadas para comprenderse mutuamente”, ha señalado el abogado Enrico De Martino. “Estos chicos tienen que madurar en su manera de relacionarse con el otro sexo. Hemos abordado este aspecto a lo largo del juicio y lo hemos reconocido a través de un programa de justicia reparativa, pero en cualquier caso, se ha hecho justicia. Siempre hay que esperar a las sentencias antes de declarar culpable a alguien”, ha apuntado otro de los abogados de la defensa, Antonio Starace.