Si existe una figura que suscita todavía admiración y consenso en Francia, más de medio siglo después de su muerte, es el general De Gaulle, especialmente por su política exterior y de defensa autónoma. Ante el caótico panorama internacional que se vive después de que Donald Trump iniciara su segundo mandato en Washington, el legado del general y héroe de la resistencia antinazi está más vivo que nunca y es reivindicado por todos los aspirantes al Elíseo, de la izquierda radical a la extrema derecha.Tal como está el mundo, la política internacional va a pesar mucho en la campaña. El conocimiento geopolítico de los candidatos será evaluado. Los debates televisados pueden ponerlos en evidencia. El cargo obliga a ciertas competencias. El ocupante del Elíseo es el jefe supremo de las fuerzas armadas y la única persona con la autoridad, llegado el caso, si estima que los intereses vitales del país están amenazados, de ordenar un ataque nuclear. Francia dispone de un arsenal reducido pero suficiente para asestar un golpe devastador: cuatro submarinos lanzadores de misiles de largo alcance equipados con varias ojivas nucleares cada uno, además de armas atómicas a bordo de los cazabombarderos Rafale estacionados en bases o que operan desde el portaaviones Charles de Gaulle .Mélenchon quiere salir de la OTAN y ve hoy a Israel más peligroso que Irán en Oriente MedioUna prueba de la relevancia de la política internacional en el debate de las presidenciales del 2027 es que Jean-Luc Mélenchon, el candidato oficial de La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical), dio hace pocos días una larga entrevista de una hora y media a la cadena de televisión LCI centrada casi en exclusiva en sus ideas sobre la situación del mundo y qué haría Francia si él estuviera al timón.Mélenchon, de 74 años, hizo gala de conocimiento histórico y capacidad de análisis. Ni sus detractores pueden negarlo. Lo contestó todo. Su posición es radical. Con él, Francia saldría gradualmente de la OTAN y se alejaría de Estados Unidos. El líder de LFI se reclamó en la tradición gaullista-mitterrandista; es decir, de independencia y soberanía innegociables y voluntad de equilibrio. “Nuestro interés es el derecho internacional”, dijo. “Hay un inconveniente en la ley del más fuerte: nosotros no somos los más fuertes”, agregó.Sobre Israel, Mélenchon no se mordió la lengua. Preguntado por quién era el país más peligroso en este momento en Oriente Medio, contestó que Israel y no Irán, porque el primero atacó a sus vecinos y cometió, según él, un genocidio en Gaza. Luego rectificó parcialmente y puntualizó que se refería al Gobierno de Netanyahu y no a Israel como país.El ansia de autonomía estratégica de Francia es compartida por todos los candidatos al Elíseo. El recelo ante Estados Unidos también tiene muchos adeptos. Siempre ha existido y ahora se ha reforzado. Donde sí puede haber diferencias sustanciales es respecto a Israel. La Francia Insumisa, en especial Mélenchon, suele ser acusada de derivas antisemitas, en parte fruto de una estrategia electoral que, desde hace años, ha consistido en buscar apoyos entre los electores de las ciudades y los suburbios con alta densidad de población de origen árabe y musulmán.La realidad internacional puede perjudicar las expectativas de la extrema derecha, dada la bisoñez de Jordan Bardella –si finalmente es el candidato– y los vínculos que el Reagrupamiento Nacional (RN, ex Frente Nacional) ha tenido en el pasado con Rusia y la admiración que en su día despertaba Vladímir Putin en Marine Le Pen. Por cierto, la conversión gaullista del RN es relativamente reciente. Para el viejo Frente Nacional, que surgió en parte del resentimiento de los centenares de miles de franceses expulsados de Argelia, los pieds-noirs, el general De Gaulle era un traidor por haber aceptado la independencia del país norteafricano. Hoy, sin embargo, la nueva extrema derecha, que ha soltado mucho de su peor lastre histórico, se suma gustosa al patrimonio común que encarna De Gaulle.Los aspirantes1Edouard Philippe. Horizontes​El actual alcalde de la ciudad portuaria normanda de Le Havre, de 55 años, fue el primer ministro en la fase inicial de la presidencia de Macron, entre 2017 y 2020. Eso hace que se haya podido distanciar del inquilino del Elíseo. En el 2021, Édouard Philippe creó su propio partido, Horizontes, de centroderecha, cuyos diputados se mantuvieron dentro del bloque macronista, pero con autonomía crítica. Anunció su candidatura a la presidencia de la República en septiembre del 2024 y desde entonces trabaja para ensanchar su red de apoyo. Su gran hándicap, como en general en la derecha y el centro, es el riesgo de exceso de candidaturas que le impidan llegar a la segunda vuelta.2Marine Le Pen. Reagrupamiento NacionalTres veces ya candidata al Elíseo, su cuarta candidatura depende del desenlace del recurso de apelación en el caso de fraude de su partido, Reagrupamiento Nacional, al Parlamento Europeo. La decisión se anunciará el 7 de julio. Marine Le Pen, de 57 años, ha logrado convertir a Reagrupamiento Nacional en el partido con más diputados en la Asamblea Nacional. En su último duelo con Macron, en el 2022, alcanzó el 41,4% de votos, récord histórico para la extrema derecha francesa. Según cual fuera la sentencia de julio, cabría la posibilidad de que Le Pen, aun no pudiendo concurrir a las elecciones, fuera nombrada primera ministra si su delfín, Jordan Bardella, accediera al Elíseo.​3Jordan Bardella. Reagrupamiento Nacional​Está claro que si Marine Le Pen no puede presentarse a las presidenciales, lo hará su protegido, el eurodiputado Jordan Bardella, que ocupa desde hace varios años la presidencia del partido. Muy telegénico, Bardella plantea el inconveniente de su ausencia total de experiencia de gestión tanto en el ámbito privado como en cargos públicos. Tiene 30 años y se ha dedicado a la política desde su adolescencia. En las legislativas del 2024 se postuló a primer ministro y tenía posibilidades, pero finalmente funcionó el cordón sanitario para frenar a la extrema derecha. En las últimas semanas ha sido noticia por su romance con una aristócrata italiana, la princesa Carolina de Borbón Dos Sicilias.4Jean-Luc Mélenchon. La Francia Insumisa​El fundador y líder de La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical), de 74 años, es un viejo dinosaurio de la política francesa. Trotskista en su juventud y luego socialista, ha sido concejal, consejero departamental, diputado, senador, eurodiputado y ministro. Con gran cultura y dominio del lenguaje, se le considera uno de los oradores más brillantes de la escena francesa, aunque con arrebatos demagógicos –y antisemitas– y una gestión muy personalista de LFI, donde no admite la disensión. En las presidenciales del 2022 estuvo en un tris de plantarse en la segunda vuelta. Contra todo pronóstico, obtuvo casi el 22% de votos. Él cree que puede mejorar ese resultado.5Bruno Retailleau. Los Republicanos​El actual presidente de Los Republicanos (LR, derecha tradicional) y exministro del Interior, de 65 años, debe luchar todavía para imponerse en el ámbito de la derecha, donde también aspiran el alcalde de Cannes, David Lisnard, y otras personalidades no han descartado concurrir, como el ex primer ministro Michel Barnier y otros. El temor del centro y la derecha es que su desunión aboque al país a tener que escoger, en la segunda vuelta entre Mélenchon y la extrema derecha. La última candidata de LR al Elíseo, Válerie Pecresse, presidenta de la región parisina, no llegó al 5% de sufragios. Fue un aviso.6Raphaël Glucksmann. Plaza Pública​El ensayista y eurodiputado, de 46 años, tiene su propio movimiento, Plaza Pública, aliado del Partido Socialista, y lleva mucho tiempo preparando el terreno para su candidatura al Elíseo. Hijo del filósofo André Glucksmann, de una familia judía que se refugió en Francia durante el nazismo, realizó documentales sobre el genocidio de Ruanda y la revolución proeuropea en Ucrania, además de trabajar unos años como consejero especial del presidente de Georgia. Su punto fuerte es la política exterior. Es europeísta y atlantista convencido, y gran defensor de los derechos de las minorías. Su debilidad es la atomización de la izquierda.Corresponsal de 'La Vanguardia' en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)