Hay una imagen que se ha vuelto cotidiana en ciudades como Madrid o Barcelona, con cafeter�as llenas, sobre todo de j�venes que no solo quedan con amigos, sino que trabajan con el port�til, estudian o leen mientras sostienen una taza de caf�, mientras a su alrededor se repite otra escena cada vez m�s frecuente, la de personas caminando por la calle con un caf� para llevar en la mano como parte de su ritual diario.Espa�a se ha convertido en un pa�s cada vez m�s cafetero. Cada persona consume ya una media de 562 tazas al a�o, alrededor de una taza y media al d�a, y ese consumo no deja de crecer tras aumentar un 3,7% en solo un a�o, seg�n el Informe Sectorial del Caf� en Espa�a. No solo dentro del hogar, donde sigue concentr�ndose la mayor parte del consumo, sino tambi�n fuera de casa, donde 34 de cada 100 tazas se toman en cafeter�as y bares, lo que refleja el creciente peso que este canal est� ganando en la vida cotidiana.El mercado est� respondiendo a este cambio de h�bitos con una expansi�n constante y, en los nueve primeros meses de 2025, la red de cafeter�as en Espa�a ha crecido un 2%, seg�n el Informe de Cadenas de Cafeter�as de Alimarket, en un contexto en el que el consumo fuera del hogar gana cada vez m�s peso. De hecho, el 66% de los espa�oles asegura que sale a bares y restaurantes igual o m�s que hace un a�o, un comportamiento especialmente impulsado por los j�venes, que elevan esa cifra hasta el 76% y que est�n detr�s de la consolidaci�n de nuevos momentos de consumo como el desayuno fuera de casa, seg�n el Bar�metro de Momentos de Consumo de AECOC Shopperview. Todo ello a pesar del aumento de precios.Pero el cambio m�s profundo no est� solo en cu�nto se consume, sino en c�mo y en qu�. En paralelo al auge del caf�, los h�bitos de los j�venes est�n mostrando un giro claro en su forma de socializar, con un menor peso del alcohol como eje del ocio. Por primera vez en d�cadas, el porcentaje de menores de edad que consume alcohol de forma mensual ha ca�do al 51,8% y las borracheras tambi�n se han reducido con fuerza, una tendencia especialmente visible en la Generaci�n Z, que reconoce haber recortado voluntariamente su consumo. Seg�n el bar�metro de AECOC Shopperview, este cambio est� reordenando el ocio juvenil, con menos protagonismo de la noche y m�s peso de los encuentros en espacios diurnos, donde el caf� gana terreno como nuevo punto de encuentro social.En este contexto, el sector detecta un consumidor joven m�s exigente y dispuesto a pagar por calidad. El director general de Lavazza en Espa�a y Portugal, Toni Salort, se�ala que los j�venes valoran cada vez m�s el buen caf�, incluso cuando eso implica pagar un precio algo m�s alto, en un mercado marcado por la premiumizaci�n y el auge del caf� de especialidad, donde pesan cada vez m�s el origen del producto, los distintos niveles de tueste y la forma de preparaci�n. En su visi�n, el mercado est� viviendo una transformaci�n cultural en la que el caf� deja de ser un producto homog�neo para convertirse en una categor�a con matices y c�digos propios que el consumidor empieza a reconocer.Salort tambi�n se�ala que el consumidor joven est� marcando un cambio claro al "escapar del amargor" y buscar perfiles de sabor m�s suaves y equilibrados, lo que est� impulsando una forma de consumo m�s abierta y exploratoria. En este contexto, el sector ha tenido que intensificar su labor de educaci�n del consumidor, explicando desde las diferencias entre ar�bica y robusta hasta los distintos tipos de tueste, en un entorno en el que el caf� deja de ser un producto b�sico para convertirse cada vez m�s en una experiencia que el joven elige y valora.El crecimiento de este segmento est� respaldado por las propias previsiones del sector, que apuntan a una expansi�n en torno al 10% anual, por encima del caf� convencional, lo que confirma la consolidaci�n del caf� de especialidad como uno de los motores del nuevo consumo cafetero en Europa y sit�a a Espa�a como uno de sus principales polos. Seg�n Project Caf� 2025, nuestro pa�s ya es el s�ptimo mayor mercado europeo tras superar a Polonia, con m�s de 1.500 cafeter�as de especialidad.Este crecimiento se ha producido en un contexto de precios del caf� muy elevados a nivel global, que han estado en m�ximos durante un periodo prolongado y han terminado traslad�ndose al consumidor final. Aunque en los �ltimos meses se han moderado, el sector ha operado durante a�os en un entorno de costes altos, con un caf� m�s caro tanto en la cesta de la compra como en la hosteler�a, donde el precio de una taza ha llegado a superar los dos euros en las grandes ciudades.La expansi�n de este tipo de locales, especialmente en ciudades como Madrid y Barcelona, est� generando adem�s una mayor demanda de perfiles cualificados, especialmente baristas con formaci�n t�cnica y conocimiento del producto, en un contexto de escasez de mano de obra especializada, lo que a�ade presi�n al crecimiento del segmento.A este movimiento se suma la entrada de marcas de otros sectores, como Zara, que ha incorporado cafeter�as en algunas de sus tiendas con propuestas como Zacaff�, una apuesta que busca prolongar la experiencia del cliente en el punto de venta y captar el inter�s de un consumidor joven cada vez m�s vinculado al caf� como espacio social y de consumo. Su incorporaci�n a este tipo de formatos refleja c�mo las grandes marcas han identificado el peso creciente del caf� en los h�bitos de los j�venes y lo est�n integrando directamente en su estrategia comercial.
Menos copas y m�s caf� de especialidad: la Generaci�n Z redefine el consumo y reconfigura el negocio de la hosteler�a
Hay una imagen que se ha vuelto cotidiana en ciudades como Madrid o Barcelona, con cafeter�as llenas, sobre todo de j�venes que no solo quedan con amigos, sino que trabajan con...












