AnálisisFootprints encontró que la generación Z no es puramente materialista ni plenamente idealista; es una población pragmática con aspiraciones personales.Aunque esta generación valore el teletrabajo, también manifestó su preocupación frente a sus retos: el aislamiento social y los problemas de comunicación dentro de los equipos. Foto: iStock16.05.2026 10:01 Actualizado: 16.05.2026 10:01

¿Cómo sienten, valoran y proyectan el trabajo los jóvenes de entre 18 y 29 años? Esa es la pregunta a la que hemos querido contestar en el grupo de investigación internacional Footprints con el proyecto de investigación Young People’s Values, Hopes and Expectations-Work and Civic Engagement, que abarca nueve países de cuatro continentes.Para ello, hemos entrevistado a 9.018 personas en Argentina, Brasil, España, Estados Unidos, Filipinas, Italia, Kenia, México y Reino Unido. Los hallazgos, con un 95 por ciento de confianza y un margen de error de ±1,1 por ciento, desafían los estereotipos sobre la generación Z: ni son puramente materialistas ni plenamente idealistas. Son, sobre todo, gente pragmática con aspiraciones personales.Para el 29 por ciento de los encuestados, un buen salario es el aspecto más importante del trabajo, por delante de la realización personal (14 por ciento) y el buen ambiente laboral (13 por ciento). Pero el valor que dan al dinero tiene sus límites. Un 48 por ciento dice que abandonaría un trabajo ante un ambiente difícil, tenso o desagradable, aunque estuviera bien pagado y tuviera un contrato indefinido. Entre las mujeres, el porcentaje sube hasta el 53 por ciento. LEA TAMBIÉN La incompatibilidad con los valores de la empresa (25 por ciento), la dificultad de conciliación familiar (23 por ciento) o el sentimiento de no poder realizarse profesionalmente (22 por ciento) son otros motivos para el abandono.El 71 por ciento de los jóvenes ha trabajado o estudiado en remoto al menos ocasionalmente. La flexibilidad horaria (60 por ciento) y el mejor equilibrio entre vida y trabajo (58 por ciento) son especialmente valorados por los jóvenes. Pero un 44 por ciento de los encuestados teme el aislamiento social que puede producir, mientras que el 39 por ciento cree que el teletrabajo empeora la comunicación de los equipos de trabajo.La paradoja es elocuente: valoran la flexibilidad, pero echan de menos la dimensión relacional del espacio de trabajo. Los jóvenes del Reino Unido (50 por ciento) y Kenia (51 por ciento) son los más preocupados por el aislamiento social que produce el teletrabajo.Brecha entre paísesTres de cada cuatro jóvenes afirman tener algún tipo de vocación profesional. Además, el 55 por ciento de los jóvenes con una vocación clara se consideran felices frente al 27 por ciento de quienes no la tienen. Esta vocación es más habitual en las áreas de sanidad y educación (84 por ciento) e ingeniería (81 por ciento). LEA TAMBIÉN “Pasión” (15 por ciento) y “carrera profesional” (14 por ciento) encabezan la lista de palabras con las que los jóvenes definen su relación con el empleo. Solo el 5 por ciento lo asocia con “sacrificio” o “servicio”.El 60 por ciento de los encuestados cree que las oportunidades laborales serán mejores en el futuro. Pero ese optimismo no se distribuye de forma homogénea: en México supera el 70 por ciento, mientras que en Italia solo alcanza el 32 por ciento y en Estados Unidos el 42 por ciento.La esperanza también tiene relación con la espiritualidad: los jóvenes creyentes muestran mayores niveles de esperanza y confianza en el futuro laboral (48 por ciento) que los no creyentes (33 por ciento).El joven español medio califica su satisfacción vital con un 6.7 sobre 10 y muestra un marcado pragmatismo: el sector público se alza como el destino preferido de empleo. Además, la tecnología proyecta inquietudes específicas y el 47 por ciento teme que la inteligencia artificial (IA) reemplace sus funciones, tres puntos por encima de la media internacional.En el ámbito del teletrabajo, España refleja la misma paradoja que sus pares: se valora la flexibilidad y la conciliación, pero se sufre el aislamiento social. Los jóvenes otorgan mucha más importancia a las habilidades humanas, como el trabajo en equipo (27 por ciento) y la comunicación (24 por ciento), que a las competencias digitales (11 por ciento) o el dominio de idiomas (10 por ciento). LEA TAMBIÉN Por su parte, Latinoamérica lidera los índices de felicidad y satisfacción vital del estudio, con una conexión muy marcada con las creencias religiosas. Los jóvenes de Brasil (7.5 sobre 10) y México (7.4 sobre 10) encabezan el ranking global de felicidad, situándose significativamente por encima de países europeos como España (6.7 sobre 10) o Italia (6.5 sobre 10).En cuanto al trabajo, el factor económico sigue siendo un motor primordial. Argentina y México son los países que más priorizan un “buen salario” (35 por ciento) por encima de cualquier otro aspecto, superando el promedio global del 29 por ciento.Los jóvenes brasileños muestran una de las tasas de confianza más altas en la educación como herramienta para conseguir empleos bien remunerados (92 por ciento). En cambio, Argentina destaca negativamente por ser el país donde los jóvenes reportan mayores dificultades para encontrar empleo debido a la escasez de vacantes (67 por ciento) y la falta de experiencia previa (48 por ciento).Ante la incertidumbre, la familia sigue siendo el principal refugio. Cuando solo el 54 por ciento de los jóvenes españoles dedica tiempo intencionado al descanso y la renovación personal –por debajo del 64 por ciento global–, la familia se consolida como el principal sistema de apoyo frente a los obstáculos académicos y laborales. LEA TAMBIÉN Los jóvenes no han renunciado al trabajo, pero le exigen una dimensión humana que las estructuras tradicionales a menudo ignoran. Quieren un sueldo digno, pero también un propósito que no colisione con sus valores y un ambiente que no les pase factura emocional.Los datos sugieren que la respuesta al futuro del trabajo no es tecnológica, sino profundamente relacional, y que el éxito de las organizaciones dependerá de su capacidad para ofrecer algo más que una nómina: un lugar donde ser y crecer.(*) Profesor y director académico de Posgrados de la Facultad de Comunicación, Universidad de Navarra. (**) Catedrática, Departamento de Marketing y Empresas de Comunicación, Universidad de Navarra. (***) Profesora de Comunicación, Pontificia Università della Santa Croce. (****) Es una organización sin ánimo de lucro que busca compartir ideas y conocimientos académicos con el público. Este artículo es reproducido aquí bajo licencia de Creative Commons.Las perspectivas económicas de la generación ZEn enero, el Foro Económico Mundial publicó el Youth Pulse 2026, en el que entrevistó a 4.600 jóvenes de 144 países y territorios para conocer sus perspectivas económicas, políticas, tecnológicas, sociales y medioambientales sobre el futuro que creen que les deparará.Los jóvenes encuestados reportaron que la inseguridad financiera es la principal fuente de estrés (57 %). Esta respuesta complementa el resultado de Footprints en cuanto a que los jóvenes posicionan recibir un buen salario como el aspecto más importante del trabajo, por encima de otras consideraciones como el ambiente laboral y la realización personal. LEA TAMBIÉN Tampoco es extraño que manifiesten que su principal factor de malestar sea la inseguridad financiera, pues más del 70 % de los jóvenes que trabajan lo hacen en la informalidad y precariedad. Esta tendencia viene desde el informe del año pasado.“En respuesta a ello, los jóvenes están diversificando sus fuentes de ingresos mediante trabajos secundarios, freelance y otras iniciativas, especialmente en los sectores digital y de servicios. Estos comportamientos demuestran resiliencia e innovación, pero también ponen de relieve una verdad fundamental: la creatividad individual no puede compensar la desigualdad sistémica”, señala el informe del Youth Pulse 2026.Los jóvenes están diversificando sus fuentes de ingresos mediante trabajos secundarios, freelance y otras iniciativas, especialmente en los sectores digital y de serviciosYouth Pulse 2026Otra preocupación manifestada está relacionada con la inteligencia artificial (IA), que está transformando especialmente los empleos de nivel inicial, que son muchas veces el punto de partida para que los jóvenes ingresen al mercado laboral.Por otro lado, el informe encontró que antes los boomers buscaban beneficios en su lugar de trabajo, como seguro médico o ahorro pensional, mientras que los jóvenes de ahora privilegian el sentido de propósito (61.8 %), la flexibilidad entre el trabajo y la vida personal (58.1 %) y la seguridad laboral y financiera (45.1 %). El seguro médico y el ahorro pensional están en un octavo y noveno lugar de prioridades. LEA TAMBIÉN “Esto supone una redefinición del éxito: mientras que las generaciones anteriores equiparaban la prosperidad con la estabilidad, los jóvenes de hoy dan prioridad al sentido, la flexibilidad y la coherencia con los valores personales. El trabajo no es solo un medio de subsistencia, sino una forma de contribuir a una economía que valore el sentido, el bienestar y la colaboración, además de la productividad”, agrega el informe.Los hallazgos del informe del Foro Económico Mundial se compaginan con los resultados del estudio de Deloitte Gen Z and Millennial Survey, en el que resalta la búsqueda de sentido de los jóvenes no estrictamente en el trabajo, sino en el desarrollo individual, el equilibrio y la autonomía. Sus objetivos ya no son ascender a puestos de poder dentro de una empresa. Solo el 6 por ciento de la generación Z y los millennials manifestó a Deloitte que alcanzar un puesto de liderazgo es su principal objetivo profesional. Esta meta está asociada con sacrificios sobre el bienestar personal y con una carga frente a una oportunidad.“La definición de éxito en el presente es muy diferente a la de hace décadas. Hoy, muchos profesionales priorizan el desarrollo individual por encima del estatus jerárquico que implica liderar equipos, lo que conlleva costos personales y profesionales cada vez más visibles y, por ello, ser jefe ya no es algo aspiracional”, explica Juan Carlos Higueras, vicedecano de EAE Business School.La situación financiera y económica se repitió como una de las principales preocupaciones en la encuesta de Deloitte. Y eso se ve reflejado en la respuesta de muchos jóvenes (el 55 % de la generación Z y el 52 % de los millennials) que señalaron haber pospuesto decisiones importantes de la vida, como el matrimonio, los hijos o los posgrados, por temas de dinero. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.