La laguna La Picasa vuelve a ocupar un lugar central en el sur de Santa Fe. Después de un año sin pesca deportiva ni comercial por el reducido tamaño del pejerrey, la comuna de Diego de Alvear comenzó a diagramar una estrategia que apunta a combinar producción, turismo y conservación ambiental.
El presidente comunal, Pablo Sosa, confirmó que actualmente la situación se encuentra “bastante tranquila” y que la actividad comercial volvió de manera parcial debido a la enorme cantidad de pejerreyes presentes en la laguna, aunque todavía sin el tamaño ideal para habilitar plenamente la pesca deportiva. “Está lleno de pejerrey, hay mucho, pero el tamaño todavía no acompañaría para realizar la pesca deportiva”, explicó el mandatario local.
Un estudio biológico que definirá el futuro
Uno de los puntos clave para el futuro inmediato de La Picasa será el estudio biológico solicitado por la comuna ante organismos provinciales. El relevamiento permitirá conocer con precisión el estado del recurso ictícola y establecer límites de explotación sustentable. Según explicó Sosa, los técnicos podrían arribar en los próximos días para iniciar el análisis que determinará cuestiones fundamentales que permitan establecer hasta dónde puede explotarse la laguna, qué medidas deben adoptarse y cómo compatibilizar la actividad comercial con una eventual reapertura de la pesca deportiva.










