La ONU alerta del riesgo de escasez de fertilizantes para los países en desarrollo ante el bloqueo del estrecho de Ormuz

La guerra en Oriente Próximo y el cierre del estrecho de Ormuz han provocado una crisis energética de consecuencias imprevisibles en el continente africano. La escasez de combustible disponible y la

"" title="https://elpais.com/economia/2026-04-14/la-aie-advierte-de-una-caida-de-demanda-de-petroleo-este-ano-y-de-su-hundimiento-si-la-guerra-continua.html" data-link-track-dtm="">subida de los precios del petróleo, de alrededor del 50%, están provocando una ola inflacionista que ya afecta a los ciudadanos y que se suma a las dificultades de aprovisionamiento de fertilizantes y productos alimenticios. Mientras unos gobiernos han optado por reducir los impuestos a la importación de combustible, otros incluso apagan las luces de sus ciudades. Pese a ser un importante productor de crudo, el 8% mundial, su baja capacidad de refinado hace que África importe el 70% del petróleo que consume. Tres de cada cuatro barriles proceden de Oriente Próximo.

Como cada mañana, el joven Lamine Cámara llega temprano a la parada del gueleh-gueleh, la furgoneta de transporte colectivo que le lleva a su trabajo en el centro de Banjul (Gambia). Sin embargo, hoy es diferente. Dos clientes están enzarzados en una fuerte discusión con el conductor, que se niega a dejarlos subir. La razón: el precio del billete ha pasado de 10 a 15 dalasis (unos 20 céntimos de euro). El chófer intenta explicarles que ahora el litro de gasolina vale 1,4 euros cuando hace tres meses costaba solo uno. En toda África los precios han vivido incrementos similares, de una media del 50%, debido al conflicto en Oriente Próximo. Pero en esta discusión callejera es difícil hacerse escuchar.