Tras publicar 25 obras, la cocinera y escritora recopila su trabajo en ‘El gran libro de Angelita Alfaro’, una oda a la cocina familiar y tradicional con la intuición como herramienta

Hay libros que enseñan a preparar platos y otros que te acompañan en la vida. El gran libro de Angelita Alfaro (Libros Cúpula, 2026) pertenece a la segunda categoría: además de un recetario, es una forma de entender la cocina como un acto cotidiano cargado de memoria, amor y una cierta resistencia al paso del tiempo. Un archivo doméstico de sabores reconocibles como resultado de toda una vida dedicada a transmitir un conocimiento que aspira a ser tan útil como emocional. “La responsable de esto fue mi tía Virginia, que en paz descanse”, cuenta Angelita Alfaro (Cervera del Río Alhama, 1941). “Me dijo que con lo que yo sabía, por qué no hacía un libro… mi madre dijo ‘no, calla, calla’, pero yo le hice caso y mira, ¡ya llevo 26!”, ríe desde el otro lado del teléfono.

En un momento en el que se imponen la inmediatez, lo visual y las recetas virales, la propuesta de Alfaro resulta casi contracultural: cocina de siempre construída a base de repetición y paciencia durante décadas frente a los fogones de varias generaciones. “Todo esto de los vídeos de ahora son tonterías: lo que importa de los platos es que estén buenos, tengan su buen sofrito, un majadito rico, sabor, fuego lento y sobre todo mucho amor”, zanja la autora. Es un recetario sin fotos, así que no hay expectativas para comparar y pensar si nos ha quedado mejor o peor: son platos para nutrirse y para celebrar, con mucha y deliciosa comida marrón.