Este recetario es un homenaje a los lazos familiares a través de la comida y al buen hacer culinario en tiempos de prisa. Su artífice es Pilar Figueras, madre del chef mexicano Enrique Olvera

Hay libros que pasan de puntillas ante la vorágine editorial. Recetarios que no hacen ruido porque bailan descalzos en la cocina al ritmo de la memoria de quien los escribe. Este es el caso de Mi hijo dice que bailo en la cocina, un libro que funciona como ejercicio de memoria y de transmisión de un legado familiar. La protagonista es Pilar Figueras Morales, la madre de Enrique Olvera, uno de los cocineros mexicanos más importantes del mundo, que se ha echado a un lado para que sea ella, su pr...

ogenitora, la que se cuente a sí misma. Y lo ha hecho a través de su biografía más cotidiana, mostrada a modo de documental visual y narrativo, en una pequeña editorial española llamada Tabletimes liderada por Isabel Torres y Andrés Ramírez.

Que un chef de la talla de Olvera eligiera esta empresa no es fruto de una estrategia, sino más bien del azar. En una feria de libros celebrada en la galería Kurimanzutto de Ciudad de México en 2024, encontró el libro ¿Y qué comemos mañana?, dedicado a la abuela del editor Andrés Ramírez. Olvera reconoció en él algo familiar: el impulso de fijar en papel aquello que, si no se escribe, se pierde. “Sucedió de manera providencial”, recuerda. “Los domingos suelo ir a comer a casa de mi mamá y un día tenía su recetario encima de la mesa. Me lo enseñó y me pareció increíble el valor histórico que podía tener”. Aquel día, en la galería, las piezas encajaron. “Cuando vi el libro de la abuela Fina, le conté a sus editores lo del recetario de mi madre. Y todo se fue dando de manera muy natural”.