Los lectoras y los lectores escriben sobre la normalización del consumo de alcohol en la sociedad, la huelga de los profesores de Infantil en Madrid, el racismo en el fútbol y la banalización de la Mafia
Tengo 27 años, es sábado, he salido a divertirme con mis amigas y, de nuevo, la pregunta: “¿Y tú no bebes nada?”. A lo que yo respondo: “No”. Y entonces, lo que solo era una pregunta da paso a un interrogatorio: “¿Nunca has bebido?” “¿Por qué no bebes?” “¿Cómo aguantas?” “¿No te aburres?”. Tras el interrogatorio, o contesto y sigo divirtiéndome, o entro en modo socióloga reflexiva. ¿Cuándo
a-sociedad-que-pone-el-alcohol-en-el-centro.html" data-link-track-dtm="">hemos normalizado tanto emborracharse que el objeto de debate es no hacerlo? ¿En qué momento el alcohol se ha convertido en un requisito para socializar? No tengo respuesta para esas preguntas, pero si su planteamiento, al menos, da lugar a la introspección, quizás algún día la pregunta deje de ser: “¿Por qué no bebes?” y pase a ser: “Y yo, ¿por qué bebo?”. Y es que beber, o no beber, debería ser una elección personal, libre y consciente. Pero mientras la primera opción esté normalizada, la segunda seguirá siendo cuestionada, y yo, cansada.






