Las lectoras y los lectores escriben sobre el fútbol en los bares, el protocolo sobre la pederastia en la Iglesia, la música de Bach, la guerra en Irán y el poder de la literatura

Hay algo profundamente español en ver el fútbol en el bar del barrio con tus colegas. No es solo el partido; es el comentario sobre esa jugada maestra, la discusión sobre el penalti o la alegría colectiva cuando cantan gol. Durante 90 minutos, incluso desconocidos comparten mesa, opiniones, emociones. Sin embargo, cada vez más partidos importantes se reparten entre múltiples plataformas de pago. Para muchos aficionados, seguir a su equipo se ha convertido en un sinfín de suscripciones. Gran parte de la fuerza del fútbol en España está en ser una experiencia compartida. Y cuando el acceso se encarece, algo de ese ritual se pierde y nos volvemos más individualistas.

Janira Punzano Salguero. Polinyà (Barcelona)

El acuerdo entre el Gobierno y la Iglesia está bien fundamentado ante una necesidad tan grave como los casos de abusos en el clero español. Según el acuerdo, es el Defensor del Pueblo el que dicta las indemnizaciones que debe abonar la Iglesia. Quedan unos ocho meses para la renovación del actual defensor. Si no se llegara a un consenso, la institución entraría en una situación de interinidad que podría prolongarse hasta que el Partido Popular forzase el nombramiento de un defensor que favorezca en mayor medida los intereses de la Iglesia.