‘Pizza Napoli’, un libro que descubre los mejores establecimientos para comer pizza en Nápoles y las recetas más emblemáticas para elaborar en casa
Se coma donde se coma, la pizza es cosa de los napolitanos. Cuenta la leyenda que en 1889, con motivo de la visita de la reina Margarita de Saboya, le encargan al joven chef de la Pizzeria Brandi que piense en algo original para sorprenderla. El chef, tras varios intentos fallidos, da con la receta perfecta: una base de pan sobre la que bañaría una abundante salsa de tomate, añadiría queso de búfala y hojas de albahaca. Visualmente recordaría a la bandera del recientemente unificado Reino de Italia. Gustativamente, transmitiría el verdadero sabor de la ciudad. Así, dicen, nació la auténtica pizza, la Margarita. Posiblemente, “el origen de la historia de la pizza”, tal y como subrayan los autores del libro Pizza Napoli. Recetas e historias de la ciudad donde nació la pizza (NeoPerson Cook).
A partir de ahí, comienza la historia de uno de los platos más famosos del mundo y la seña de identidad de una ciudad. Solo en Nápoles hay en activo más de 8000 pizzerías. En 2017, la UNESCO convierte la pizza en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y, por extensión, reconoce “El arte tradicional del pizzaiolo napolitano”; en 1984, se crea la Verace Pizza Napoleta (AVPN) con el fin de proteger la tradición y crear el mapa de las “auténticas” pizzerías; desde entonces, solo dos pizzas se consideran verace: la Marinara (tomate, ajo, orégano) y la Margherita (tomate, mozzarella y albahaca). La figura del pizzaiolo es una de las más reconocidas y respetadas de la ciudad. Y, aunque sujetos a la tradición, aflora la creatividad entre los nuevos pizzaiolos napolitanos, quienes apuestan por la creación de nuevas masas, técnicas de horneado y condimentos. Sin embargo, hay una gran verdad en la masa de una pizza napolitana que, bajo ningún concepto, lleva aceite ni azúcar.








